La embajada de Estados Unidos compartió una declaración respecto a los efectos provocados por los bloqueos y movilizaciones en Bolivia. Los países expresaron que los esfuerzos por debilitar gobiernos legítimos representan una grave amenaza para el orden constitucional. En Bolivia, durante más de 50 días se vivieron bloqueos y conflictos sociales que afectaron al país social, política y económicamente.
El mensaje fue emitido por los Gobiernos de los Estados Unidos de América, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú.
«Manifestamos nuestra profunda preocupación por los efectos de los bloqueos violentos de carreteras sobre la democracia y el estado de derecho en Bolivia. Los continuos esfuerzos por debilitar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en el hemisferio.
Una minoría violenta pretende desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las urnas hace apenas unos meses, rechaza la disposición del gobierno al diálogo y ha mantenido bloqueos de carreteras durante más de siete semanas, privando al pueblo boliviano de acceso a alimentos, atención médica, combustible y otros artículos de primera necesidad».
Los países lamentaron que la vida de bolivianos fuera afectada y señalaron que la violencia no puede alterar el orden constitucional.
«Estas acciones han afectado gravemente la vida cotidiana de millones de ciudadanos y han puesto en riesgo derechos fundamentales. Asimismo, se han registrado muertes de civiles bolivianos como consecuencia de las restricciones a la libre circulación en las vías, que les han impedido acceder oportunamente a medicamentos, hospitales o centros de salud. Por otra parte, manifestantes han causado lesiones a agentes de policía en el ejercicio de sus funciones. La violencia no puede subvertir el orden constitucional.
Respaldamos al gobierno boliviano constitucionalmente elegido e instamos a los grupos movilizados a priorizar el diálogo y la negociación dentro del marco constitucional establecido, como herramienta fundamental de la democracia».
Por último, instó a defender la democracia y la libertad, reafirmando su compromiso y solidaridad con el Gobierno boliviano elegido en las urnas.
El Deber








