AHORADIGITAL.- El secretario ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Gabriel Pérez, cuestionó abiertamente la narrativa institucional del Órgano Ejecutivo respecto a los factores que provocan el desabastecimiento en los surtidores. Tras liderar una serie de comisiones de vigilancia en las estaciones de servicio locales, el representante gremial constató que, aunque las aglomeraciones de vehículos disminuyeron parcialmente en comparación con semanas críticas anteriores, el acceso regular al recurso energético sigue siendo altamente complejo y restrictivo para las bases operativas.
Ante este panorama de incertidumbre, la dirigencia sindical formalizó una convocatoria dirigida a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) con el propósito de ejecutar inspecciones conjuntas in situ y endurecer la fiscalización en la cadena de comercialización, buscando frenar posibles privilegios o acopios desproporcionados en beneficio de sectores particulares.
Pérez desestimó de forma categórica el argumento gubernamental que atribuye la escasez de manera exclusiva a las movilizaciones internas, poniendo bajo la lupa el estancamiento de la flota de suministro exterior.
“En Tarija no hubo bloqueos hacia Paraguay ni interrupciones en esa ruta durante estos más de 50 días de conflicto. Por eso queremos saber cuál es la verdadera razón por la que esas cisternas no ingresaron al país”.
Por otra parte, Pérez validó la liberación total de los puntos de presión en las carreteras primarias, pero advirtió que la libre circulación está lejos de normalizarse debido a la enorme acumulación de piedras y escombros que las protestas dejaron a su paso. La situación más crítica se localiza en el eje troncal, específicamente en el tramo que conecta Oruro con Cochabamba, donde los camiones y buses se ven obligados a realizar maniobras peligrosas al transitar por un solo carril habilitado, escenario por el cual el sector demandó a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) concluir con las tareas de limpieza de emergencia antes del cierre de la semana laboral.
Finalmente, el transporte organizado de Tarija ratificó que el retorno a las actividades cotidianas está supeditado a que el Poder Ejecutivo abandone las evasivas técnicas y ofrezca transparencia absoluta sobre la capacidad financiera real del Estado para sostener el abastecimiento de combustibles. Al resumir el malestar generalizado de los transportistas que dependen del suministro diario para reactivar sus fuentes de empleo tras casi dos meses de inactividad forzada, Gabriel Pérez concluyó: “Que le digan la verdad al país y no sigan mintiendo”.
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