El exfiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, recluido en el penal de Cantumarca, en Potosí, por denuncias de protección al narcotráfico y la conformación de una estructura delictiva en el Ministerio Público, logró burlar los controles de seguridad para realizar múltiples llamadas clandestinas a números telefónicos en Brasil y Bolivia.
Según confirmó el fiscal general interino del Estado, José Armando Urioste, citado por Unitel, las comunicaciones duraron entre uno y cinco minutos y mostraron un patrón reiterativo que sugiere la emisión de “instrucciones” desde el centro penitenciario.
Investigaciones
Un informe de inteligencia alertó inicialmente sobre las llamadas que salían de la celda de Mariaca. Aunque en la solicitud inicial no se encontraron equipos en su espacio, las indagaciones determinaron que lograron acceder a dispositivos móviles proporcionados por terceros.
Urioste detalló que las llamadas eran insistentes hacia determinados números hasta lograr establecer la comunicación. Asimismo, aclaró que se descartó que se tratara de llamadas familiares, puesto que la familia del exfiscal reside en la ciudad de Santa Cruz.
“Hay algunos números a los que la llamada es reiterativa hasta que responden (…) No se trata de una llamada circunstancial; estas comunicaciones han despertado muchísima sospecha sobre qué se estaba planificando”, aseveró.
Actualmente, la Fiscalía se encuentra a la espera de los informes oficiales de las empresas de telefonía para identificar formalmente a los titulares de las líneas contactadas.
Procesados
Por la entrega de los aparatos telefónicos a la exautoridad, la justicia investiga a un asesor legal del penal de Cantumarca ya tres efectivos policiales. Tras la audiencia de medidas cautelares, el juez impuso prisión preventiva para dos de los policías, mientras que los demás implicados recibieron detención domiciliaria, decisión que fue apelada por el Ministerio Público al considerar la existencia de riesgos procesales.
Hasta el momento, Mariaca no prestó su declaración informativa respecto a este nuevo cuaderno de investigación.
Correo del Sur






