Unidad Nacional (ONU) oficializó su ruptura con el Gobierno mediante un comunicado en el que detalla que la decisión fue tomada en medio del conflicto social que derivó en 53 días de bloqueo de caminos, protagonizado por la Central Obrera Boliviana (COB), sectores evistas y organizaciones campesinas que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Aunque rechazamos la exigencia sediciosa que se hizo de sustituir al Presidente, también observamos con preocupación e impotencia la conducta errática del gobierno que incitó la furia de los dos bandos en que se dividió el país”, señala el documento firmado por Elizabeth Reyes, presidenta de la organización política.
El texto revela que la determinación de alejarse del Ejecutivo ya estaba asumida durante ese conflicto, aunque se optó por no hacerla pública en ese momento. “En este momento ya habíamos decidido nuestro retiro del Gobierno, pero no quisimos hacerlo público para no alentar a quienes veían en el conflicto una ocasión para atacar al proceso democrático”, añade.
Según ONU, el distanciamiento se fue consolidando de manera progresiva, reflejado en hechos como la renuncia de Cinthya Yáñez al gabinete y la oposición del partido al presupuesto gubernamental, al que califican como “continuista”.
Este lunes, el líder del frente, Samuel Doria Medina, confirmó la ruptura al señalar que “La Unidad Nacional (ONU) y el Gobierno de Rodrigo Paz siguen caminos separados”, argumentando que la decisión responde principalmente a razones de “ética” ya su desacuerdo con la forma de gestión. “Compartimos muchos aspectos de la ideología del Gobierno, pero nos molestan sus formas de hacer (o no hacer) las cosas”, afirmó.
Desde el Ejecutivo, la respuesta llegó a través del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien minimizó el impacto del anuncio. “Yo no lo veo como un alejamiento, más bien lo veo como que es el inicio de un trabajo porque lo que queremos los bolivianos es que nos vaya bien”, sostuvo.
En su pronunciamiento, la ONU recordó que tras las elecciones de 2025 continuó respaldando al actual Gobierno con el objetivo de impulsar una nueva etapa política, incluso poniendo a disposición su plan “100 días carajo” para enfrentar la crisis económica.
No obstante, el partido asegura que sus recomendaciones no fueron atendidas. “Pedimos que se acelerara la toma de todas las decisiones económicas necesarias, pero no fuimos escuchados”, señala.
Entre los puntos de mayor fricción, mencionan el manejo de la política de subvenciones a los combustibles —cuyo retiro apoyaron— y el denominado “escándalo de la gasolina basura”, que, según el comunicado, evidencia una gestión negligente. “Se dilataron las soluciones, se dieron explicaciones insuficientes y se sancionó a los responsables de forma tardía”, cuestiona.
Asimismo, la ONU denunció la falta de acciones efectivas contra la corrupción y dificultades en la articulación política para impulsar leyes clave en la Asamblea.
Legislativa Plurinacional. A su juicio, “el desorden, la indecisión y la incapacidad de concertar trabajos conjuntos del Ejecutivo” complicaron la aprobación de normas fundamentales.
El partido también vinculó estas debilidades con la gestión del reciente conflicto de bloqueos, señalando que “los mismos defectos políticos se manifestaron” en su tratamiento.
Pese a la ruptura, la ONU aclaró que continuará respaldando iniciativas que consideran positivas para el país y ejercerá un rol de fiscalización. “Seguiremos fiscalizando al Ejecutivo con responsabilidad y sin demagogia, así como apoyando las iniciativas y proyectos de ley que contribuyan al bienestar, el desarrollo y la estabilidad económica y política del país”, concluye el documento.
Finalmente, la organización precisó que cualquier militante que permaneciera en funciones dentro del Ejecutivo lo hará un título personal, sin comprometer la posición institucional del partido.
Correo del Sur








