Autoridades del gobierno de Rodrigo Paz se pronunciaron la noche de este lunes sobre las acusaciones de Estados Unidos contra funcionarios bolivianos, entre ellos el fiscal general del Estado, Roger Marica, sobre vínculos con el narcotráfico.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, calificó estas acusaciones como “muy graves” y afirmó que “deben ser esclarecidas con cooperación internacional y el debido proceso”.
“No corresponde politizar, necesitamos evidencia”, agregó Justiniano, al indicar que pedirán información complementaria a Estados Unidos para asumir decisiones.
Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, aseguró que se trata de un “examen” para evaluar la institucionalidad boliviana y la independencia de los órganos del Estado.
Correo del Sur






