La expresidenta Jeanine Áñez cuestionó las contradicciones del Gobierno sobre la participación del argentino Fernando Cerimedo en el entorno presidencial y exigió al presidente Rodrigo Paz explicar qué funciones cumplió, quién lo contrató y qué decisiones estuvieron bajo su responsabilidad.
A través de sus redes sociales, Áñez afirmó que la información conocida sobre el asesor político genera preocupación y sostuvo que el Gobierno debe ofrecer una explicación clara sobre la relación que mantuvo con Cerimedo.
“Lo que sí preocupa, y mucho, son las contradicciones que estamos escuchando desde el propio Gobierno”, afirmó la exmandataria.
Áñez consideró que el debate no debería centrarse en la nacionalidad del asesor, debido a que recurrir a consultores extranjeros no constituye, por sí mismo, una irregularidad. Sin embargo, sostuvo que corresponde esclarecer el nivel de influencia que Cerimedo tuvo dentro de la administración de Paz.
“Si no hay nada que ocultar, lo que corresponde es explicar con claridad cuál fue su relación con el Gobierno, qué funciones cumplía, quién lo contrató y qué decisiones o asesoramientos estuvieron bajo su responsabilidad”, señaló.
La exmandataria también cuestionó la versión de que la participación de Cerimedo en el entorno presidencial habría sido marginal. A su juicio, la información conocida públicamente dificulta sostener ese argumento y aumenta la necesidad de transparentar su papel dentro de la administración.
Áñez vinculó además el caso con su cuestionamiento a la forma en que el Ejecutivo construye gobernabilidad en la Asamblea Legislativa. Criticó los acuerdos individuales con parlamentarios y advirtió contra eventuales negociaciones basadas en cargos o espacios de poder a cambio de respaldo político.
“Una cosa son las fuerzas políticas que tienen representación democrática; y otra muy distinta negociar voto por voto, ofreciendo cargos, direcciones, instituciones o espacios de poder”, sostuvo.
En ese contexto, pidió que cualquier acuerdo entre el Ejecutivo y los legisladores sea transparente, institucional y conocido por la ciudadanía. Consideró que las mayorías parlamentarias deben construirse sobre acuerdos programáticos y no mediante la distribución de cargos.
La expresidenta también dirigió críticas contra algunos ministros del actual Gobierno, a quienes acusó de mostrar una actitud marcada por la soberbia y una percepción de poder e impunidad.
“También preocupa la actitud de algunos ministros actuales, no de todos, a quienes evidentemente les ha ganado la soberbia”, afirmó.
Áñez dijo que habla desde su propia experiencia tras haber permanecido casi cinco años privada de libertad y cuestionó la falta de empatía que, según afirmó, encontró de parte de algunas autoridades con las que esperaba tener afinidades democráticas.
“El poder es muy efímero. De eso hemos tenido ejemplos recientes”, advirtió.
Pese a sus cuestionamientos, Áñez sostuvo que espera que Paz concluya su mandato y descartó plantear una salida del poder al margen de los mecanismos constitucionales.
“Soy de las que piensa que el presidente Rodrigo Paz debe terminar su mandato”, afirmó. Añadió que, si alguna vez la ciudadanía considera que corresponde una revocatoria, existen mecanismos establecidos por la Constitución.
Finalmente, pidió al mandatario realizar un “cambio de timón” y escuchar las demandas de la población. Consideró que Bolivia necesita mayor transparencia, firmeza y responsabilidad institucional para evitar repetir prácticas políticas que, a su juicio, marcaron anteriores administraciones.
“Necesitamos un gobierno que gobierne, un Parlamento que legisle y fiscalice, y políticos que tengan el valor de decirle la verdad al país”, concluyó.
La Razón






