El abogado del general Mirko Sokol, Abel Lema, afirmó este lunes que la salida de su cliente del Comando General de la Policía Boliviana representa una “victoria de los corruptos y narcotraficantes”.
El jurista atribuyó la renuncia del excomandante a una serie de ataques y presiones que, según dijo, surgieron debido a la lucha que Sokol impulsó contra hechos de corrupción y organizaciones criminales dentro de la institución policial.
“Él está siendo atacado por luchar contra la corrupción dentro de la Policía. Ya no existía tráfico de cargos. Los corruptos y narcotraficantes tenían a Mirko Sokol Saravia como una piedra en el zapato, un obstáculo para hacer sus fechorías”, sostuvo Lema.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó este lunes que Sokol cumplió su ciclo al frente de la Policía Boliviana y anunció que su reemplazante será posesionado durante la jornada.
Para Lema, la salida del general representa el cierre de una etapa que, en su criterio, podía haber significado una transformación de la institución verde olivo.
“Seguramente deben estar muy felices de que un policía de tan notable trayectoria haya dejado el cargo. Así lo ha confirmado el ministro Oviedo. El general Sokol ha sido una oportunidad histórica de cambiar a la institución, pero eso se diluye como agua entre las manos”, lamentó.
El abogado también denunció que el excomandante fue objeto de una campaña de desprestigio y amedrentamiento que terminó influyendo en su decisión de dejar el cargo.
“El general Sokol ha sido víctima de un ataque certero de algunas autoridades de Gobierno, diputados, de algunos medios de comunicación plenamente identificados y de algunas autoridades fiscales que en tiempo récord admiten denuncias contra él”, manifestó.
La salida de Sokol se produce mientras permanece pendiente una investigación fiscal relacionada con los denominados “audios filtrados”, en los que el entonces comandante menciona presuntos hechos de corrupción que no habría denunciado formalmente.
Por esas declaraciones, Sokol fue cuestionado por el vicepresidente Edmand Lara, quien pidió explicaciones sobre el contenido de los registros y el accionar del exjefe policial.
Hasta este lunes, la Fiscalía aún no había fijado una fecha para la declaración del excomandante dentro de este caso.
Mientras se aguarda la designación de su sucesor, las acusaciones de su defensa abren un nuevo frente de tensión alrededor de la salida de Sokol y de las investigaciones que involucran a la Policía Boliviana.
La Razón





