Después de varias horas de espera, finalmente la Policía, logró trasladar al hombre sentenciado por asesinar a sus dos hijos de 2 y 4 años, crimen que ocurrió en la ciudad de El Alto.
El padre infanticida, permanecía internado en el Hospital Boliviano Holandés, donde recibió atención médico debido a las lesiones que se había provocado tras cometer el horrendo crimen.
Guillermo T. P. logró salir del hospital en una silla de ruedas, en medio de empujones y algunos golpes, personal policial lo sacó resguardado y lo ingresó a un vehículo para llevarlo hasta la cárcel de Chonchocoro.
Un grupo de personas permaneció en puertas del hospital con una protesta que exigía justicia y una sanción más dura para el hombre que despiadadamente terminó con la vida de sus dos pequeños hijos de 2 y 4 años.
En medio de dolor, llanto y pedidos de justicia, los dos hermanitos de 3 y 5 años, asesinados a sangre fría por su propio padre, fueron enterrados por la mamá, familiares y otras personas que se sumaron al pedido de justicia por el doble infanticidio. El entierro se llevó adelante la tarde del jueves en el cementerio de Ventilla en El Alto.
La mamá aún no encuentra consuelo y siente un duro dolor ante la pérdida de sus dos únicos hijos. La progenitora pide justicia, sin embargo, admite que los 30 años de cárcel para su expareja no será suficiente por el daño irreparable que provocó en su vida.
“No es suficiente (la condena), son dos bebes inocentes, amorosos, inteligentes y buenos. Cualquier problema se podía resolver pero no así. Son sus hijos también, yo estoy herida y me siento muerta. Pido justicia por favor”, declaró la mamá entre lágrimas.









