La intervención a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) comenzó a revelar graves falencias en los sistemas utilizados para controlar la comercialización de combustibles. En una revisión inicial fueron identificadas 60 cuentas irregulares que tenían acceso al sistema informático de la estatal sin estar asociadas a una persona o pese a que ya no debían permanecer activas.
El asesor de Presidencia de YPFB, Sergio Hinojosa, explicó que estos accesos fueron desactivados inmediatamente y que la revisión detectó una situación particularmente preocupante: las cuentas tenían capacidad para modificar información, realizar cambios en los registros e incluso generar posibles desvíos de combustible, sin que existiera una trazabilidad suficiente para establecer quién realizó esas operaciones.
“Se podía desviar, alterar y no existe trazabilidad de por qué se hizo eso”, señaló Hinojosa, al explicar las deficiencias encontradas en el sistema de comercialización.
El funcionario puso como ejemplo la posibilidad de modificar la cantidad de litros asignados o asociar una determinada cantidad de combustible a una placa, sin que exista una relación directa entre ambos datos que permita verificar posteriormente quién hizo el cambio y por qué.
La detección de estas cuentas forma parte de la intervención de YPFB dispuesta por el presidente Rodrigo Paz, en medio de la crisis de abastecimiento de carburantes y de las denuncias sobre posibles irregularidades en la distribución.
Desde YPFB se informó que los accesos considerados irregulares ya fueron cortados y que las investigaciones deberán determinar qué operaciones fueron realizadas desde esas cuentas, durante cuánto tiempo estuvieron activas y si fueron utilizadas efectivamente para favorecer desvíos o alteraciones en la distribución de combustible.
El hallazgo se suma a otras observaciones realizadas durante la intervención. Días atrás, la estatal informó sobre más de 630 accesos remotos no autorizados detectados en sus sistemas, además de irregularidades en las asignaciones de combustible y problemas en los procesos de logística y comercialización.
La magnitud de las observaciones pone nuevamente bajo cuestionamiento los mecanismos de control utilizados por YPFB para administrar uno de los recursos más sensibles para la economía nacional, especialmente en un momento en que miles de transportistas y productores enfrentan problemas de abastecimiento.
Por ahora, la existencia de las 60 cuentas irregulares está confirmada, pero el alcance de las operaciones realizadas desde esos accesos y la eventual existencia de responsabilidades penales todavía deben ser establecidas mediante las auditorías e investigaciones correspondientes.
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