Dirigentes de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré declararon que ingresarán en vigilia y asumirán la toma de instalaciones militares ubicadas en ese municipio del trópico de Cochabamba, en respuesta a la promulgación de la Ley 1740 de Regulación de los Estados de Excepción.
La organización considera que la nueva normativa constituye una amenaza directa contra los sectores movilizados y advirtió que su aplicación podría escalar el conflicto si el Gobierno decide intervenir con efectivos policiales o militares en la región.
“No nos hacemos responsables de lo que pueda pasar en el trópico de Cochabamba, de los militares y policías”, afirmó el secretario de Relaciones de la Federación, Mario Rivera, quien además instó al Ejecutivo a actuar con cautela. “Que el Gobierno que lo piense muy bien antes de ordenar a los militares y policías para que vayan a los puntos de bloqueo”, agregó.
El pronunciamiento se conoció pocas horas después de que el presidente Rodrigo Paz promulgara la norma, en medio de un escenario marcado por 39 días de bloqueos y protestas que han afectado el abastecimiento y el acceso a servicios básicos en distintas regiones del país.
Rivera cuestionó además el contenido de la ley, señalando que introduce una “presunción de legalidad operativa” para las acciones de las fuerzas del orden durante un estado de excepción, lo que, a su juicio, podría derivar en abusos.
“El pueblo está cansado, el pueblo va a responder como ataque el Gobierno, que no se equivoque con el trópico de Cochabamba, que no se equivoque con Chimoré”, advirtió el dirigente, anticipando un posible endurecimiento de las medidas si se concreta la intervención estatal.
Fuente: Correo del Sur






