Ahoradigital – El fiscal general interino, José Armando Urioste, reveló que un amigo empresario le pidió su hoja de vida días antes de su sorpresiva elección para ocupar el cargo de máxima autoridad del Ministerio Público.
Urioste explicó, en una entrevista con CNN, que el empresario le preguntó si estaba interesado en postularse y le solicitó que le enviara su currículum. El jurista aseguró que entregó el documento sin tener certeza de que terminaría llegando a la Asamblea Legislativa.
“Días antes me pidió un amigo que si me interesaba postularme y que le mande el currículum y le envié mi currículum”, relató.
Según Urioste, posteriormente el empresario habría hecho llegar su documentación a algún diputado o senador, aunque afirmó desconocer cuál fue el vínculo utilizado para que su nombre llegara hasta la Asamblea.
El fiscal interino confirmó además que conocía profesionalmente al empresario y que incluso había ejercido como su abogado en algunos asuntos. Sin embargo, negó que hubiera existido un acuerdo previo para garantizar su designación y descartó que se haya realizado algún pago para impulsar su candidatura.
“No creo que haya habido un peso en esta tramitación”, sostuvo Urioste.
La elección se produjo después de cinco votaciones fallidas en la Asamblea Legislativa, en las que los candidatos inicialmente considerados no consiguieron los dos tercios necesarios. El nombre de Urioste apareció posteriormente como una nueva opción y terminó siendo elegido con 113 votos a favor, 11 en contra y tres abstenciones.
El propio Urioste señaló que no esperaba ser considerado. Dijo que siguió las primeras rondas de votación y, al no aparecer su nombre, se fue a dormir. Cerca de las cuatro de la madrugada, según su relato, comenzó a recibir llamadas de legisladores que le consultaban si aceptaría una eventual postulación.
La revelación abrió nuevas interrogantes sobre la forma en que se construyó su candidatura. El vicepresidente y presidente nato de la Asamblea, Edmand Lara, pidió públicamente a Urioste que revele la identidad del empresario que le solicitó su currículum, bajo el argumento de que el proceso debe ser transparente.
Urioste, sin embargo, decidió mantener en reserva el nombre de esa persona.
La controversia se instala precisamente porque el nuevo Fiscal General interino llegó al cargo después de una elección marcada por cinco votaciones sin consenso y luego de que su nombre apareciera en una etapa posterior del proceso.
Por ahora, Urioste sostiene que no existió pago ni compromiso previo y atribuye su elección a su trayectoria profesional y a la percepción de que no tenía vínculos con las fuerzas políticas enfrentadas en la Asamblea.
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