El exgerente de la empresa estatal Mi Teleférico César Dockweiler negó desde el exilio las denuncias de irregularidades en su contra y anunció que ahora se convertirá en un activista de los derechos humanos porque le toca vivir “en carne propia la persecución política”.
“Estoy viviendo en carne propia un tema de persecución política, posiblemente esto se haya dado también en el anterior gobierno, cuando uno lo vive se da cuenta de la situación, por esta razón me voy a convertir en un soldado en un activista por los derechos humanos”, dijo.
En un contacto con la red Bolivisión, descartó que se haya hecho uso indebido de bienes de un laboratorio audiovisual y que la acusación en su contra se asienta en memes y unos videos encontrados en una computadora.
Reconoció que sí había aportes voluntarios y que las denuncias de abusos y otros provienen de gente que fue despedida en el pasado. “Si hubiera todas las garantías constitucionales por supuesto estaríamos allá y demostraría que lo que están haciendo no amerita un proceso”.
Dockweiler cuenta con dos órdenes de aprehensión por lo que la Policía Internacional (Interpol) activó el sello azul para que sea buscado y ubicado, informó el jefe de la División de Corrupción Pública de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Luis Fernando Guarachi.
«Se hicieron las alertas migratorias y coordinación con los organismos como Migración e Interpol para poder establecer el paradero de esta persona», dijo Guarachi.
La Razón










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