En menos de 48 horas, la comunidad de San Jacinto vivió dos ahogamientos que dejaron consternados a vecinos y turistas. Primero fue un comunario de 63 años cuyo cuerpo apareció el pasado viernes en la ribera del lago tras varios días desaparecido; varias horas después, una pequeña de apenas 4 años perdió la vida en las mismas aguas por un descuido familiar.
El primer caso se conoció temprano en la mañana, por instrucción de la central CADI, personal de Homicidios de la FELCC, junto al Ministerio Público y médico forense, levantó el cuerpo de J. A. S. V. (63), hallado flotando cerca de la orilla en avanzado estado de descomposición.
“El dictamen forense fue claro: data de muerte entre 4 y 6 días, causa asfixia mecánica por sumersión, tipo de muerte accidental. El hombre vivía por los alrededores de San Jacinto y la última vez que lo vieron estaba en evidente estado de ebriedad”, reza el informe policial, al cual accedió nuestro medio de comunicación.
Segundo caso
Cerca de las 11:00 del pasado sábado, cuando aún no terminaban de procesar la escena, llegó la segunda alerta. Una niña de 4 años se ahogó en el mismo lago, en la zona conocida como “Las Cabañitas”, un punto turístico donde familiares venden pescado fresco y hay cabañas para visitantes.
Según el relato de testigos, la pequeña estaba jugando muy cerca de la orilla y, por un descuido, tropezó y cayó al agua. Su hermanita corrió a pedir ayuda al tío, quien avisó a la madre. Bomberos de la Policía Boliviana y efectivos de SENAC se movilizaron de inmediato, rescataron el cuerpo y lo trasladaron a la morgue del Hospital San Juan de Dios, donde determinó como causa de muerte una asfixia mecánica por sumersión.
Fuente: El Andaluz







