Aprehensiones ilegales y tortura, juicios sin debido proceso, detención preventiva oficiosa que genera niveles críticos de hacinamiento en las cárceles, donde además hay consumo de alcohol y drogas, cobros extorsivos y muertes impunes que, entre otros, junto a un precario sistema de salud y trabajo, evidencian que el sistema de justicia y las cárceles son las que más vulneran los derechos humanos en el país, de acuerdo al criterio de los juristas Jorge Valda y Ramiro Llanos e informes de ONG que aborda el tema.
“Los derechos humanos en Bolivia no se respetan bajo distintos argumentos que están claramente evidenciados: tenemos las cárceles más hacinadas a nivel latinoamericano, donde debe entrar uno están cuatro”, dijo Valda a ANF consultado con motivo del Día de los Derechos Humanos que se celebra cada 10 de diciembre, fecha en la que se conmemora la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Indicó que es inaudito que, pese a las distintas denuncias e informes nacionales e internacionales, en las cárceles no existan condiciones para la atención sanitaria y los privados de libertad “sigan siendo tratados como escoria, como si no tuvieran los mismos derechos de un ser humano”.
ANF






