En una audiencia de juicio oral, el Ministerio Público demostró con pruebas contundentes la culpabilidad de Andrés D. M., de 74 años de edad, autor del delito de Violación de Infante, Niña, Niño o Adolescente. El Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres de Yacuiba determinó la condena máxima de 30 años de prisión sin derecho a indulto.
El Fiscal Departamental de Tarija, José Ernesto Mogro Palacios, informó que la condena deberá cumplirse de manera inmediata en el Centro de Readaptación Productiva “El Palmar”, ubicado en el municipio chaqueño.
Seis años de agresiones bajo engaños
El fiscal asignado al caso, Héctor Acuña, detalló que los abusos se registraron de forma continuada entre los años 2018 y 2024. El sentenciado aprovechaba la cercanía de ser vecino de la víctima —quien entonces vivía con su padre— y la abordaba inicialmente ofreciéndole dulces para ganarse su confianza, procediendo posteriormente a concretar las agresiones sexuales.
El calvario de la menor, que actualmente tiene 14 años, salió a la luz en la gestión 2024 cuando rompió el silencio y le confesó lo sucedido a su progenitor, quien de inmediato formalizó la denuncia ante la Fiscalía Departamental.
Pruebas periciales determinantes
Para lograr la pena máxima, la Fiscalía presentó un conjunto de elementos probatorios de alta relevancia científica y psicológica que demostraron la existencia del hecho delictivo de manera irrefutable:
Declaración en Cámara Gesell: El testimonio anticipado de la víctima donde relató cronológicamente los hechos.
Certificado Médico Forense: Evidencia física y clínica del daño ocasionado.
Informes especializados: Pericias psicológicas y de entorno social que confirmaron la afectación severa a la menor.
Fuente: InformateChaco






