El presunto socio de Sebastián Marset, Rodrigo Fontana, fue asesinado en Santana Do Livramento, Brasil, según medios internacionales.
El video que circula en las redes sociales muestra que antes de bajarse de la camioneta, un motociclista llegó y efectuó al menos seis disparos.
Rodrigo ‘Loly’ Fontana es señalado como uno de los líderes del Primer Cartel Uruguayo, que lidera el buscado narcotraficante Sebastian Marset.
Fontana Ferreira había sido detenido en Livramento, Brasil en marzo del 2021 y extraditado a Uruguay en septiembre de 2022, según lo publicado en El País de Uruguay.
Sobre ‘Loly’ Fontana, pesaba un pedido de captura internacional debido a que fue identificado en 2018 como el eje central de una investigación de Policía Rivera sobre tráfico internacional de armas de fuego, explosivos y estupefacientes.
El Socio
Lo vinculan como socio del narcotraficante y uno de los referentes del cartel uruguayo. Fue detenido en Brasil en marzo de 2021 y extraditado a Uruguay en septiembre de 2022, al ser requerido en el marco de la operación «La Niña». Cumplió su condena por tráfico de drogas y armas y a comienzos de este año recuperó la libertad.
También investigado por la policía argentina debido a que su red de tráfico operaba en la triple frontera Brasil-Argentina-Paraguay, dotando de armamento a grupos criminales.
Sebastián Marset, que tejió una red de narcotráfico en Sudamérica, huyó de Bolivia junto a su esposa e hijos el 29 de julio de 2023. A un año de su escape, en Bolivia ya se fijó una audiencia; por presunta comisión del delito de legitimación de ganancias ilícitas.
El miércoles pasado, la Policía española detuvo en el aeropuerto Adolfo Suárez, Madrid-Barajas, a García Troche, esposa de Sebastián Marset, uno de los narcotraficantes más buscados de la región; en virtud de una orden de arresto emitida por Paraguay por tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Desde julio de 2023, Marset sigue siendo uno de los criminales más buscados en el continente. Interpol emitió sello rojo para su búsqueda y captura.
Fuente: Los Tiempos – La Razón








