Era el primer día, había conseguido un puesto en el mercado antiguo La Ramada, en Santa Cruz, para montar un negocio, mientras se preparaba para postularse a la Policía, pero le quitaron la vida con un disparo en la garganta.
Se trata de Mario Carrasco, un joven de 20 años que tenía metas por cumplir y sueños por construir.
Este joven había completado su etapa escolar el año pasado y le había manifestado a su mamá que quería ser policía. Consiguió un puesto en el antiguo mercado La Ramada para montar un negocio mientras se preparaba para el ingreso a la escuela del verdeolivo, pero le quitaron la vida.
“Le dispararon a su hijo, fue una bala en la garganta”, le dijo un efectivo policial a la madre de Mario, quien entre lágrimas contó que trataron de reanimarlo pero que cuando ella lo tocó ya su cuerpo estaba frío y sin reacción.
Mario fue criado por su mamá, quien también cumplió el rol de padre, junto a sus otros dos hermanos. Había prometido salir adelante y ayudar a su progenitora en todo.
Los sueños y las metas que se había planteado Mario ahora no podrán ser cumplidos. “No encuentro consuelo para esto”, añadió la doliente mamá.
El cuerpo de Mario Carrasco se encuentra en la morgue porque la investigación seguirá, la familia pidió ampliar ya que se encontraron imágenes de una cámara de seguridad donde se ve a otro joven forcejear con él.
Unitel







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