La cantidad de bomberos voluntarios que ayudan a sofocar los incendios en la Chiquitanía disminuyó en relación a las semanas pasadas, según detallaron miembros de las organizaciones que colaboran en la zona.
“En este momento, a nivel interinstitucional, se ha reducido el número en un 30 por ciento aproximadamente”, señaló Julio Carvajal, miembro del SAR Bolivia Jenecherú.
Pese a que también se redujo la ayuda en varios aspectos, los bomberos voluntarios trabajan en coordinación con los alcaldes de la zona.
El responsable del SAR Bolivia, Bernardo Aranibar, dijo que los voluntarios están ubicados en varios municipios; sin embargo, por la cantidad reducida, las brigadas deben dividirse.
“Tenemos varios grupos y, como no hay mucha gente, tenemos que moverlos. Había tantos que se hicieron publicidad, que se han hecho recaudaciones, pero ahora no hay”, señaló.
En este sentido, Aranibar detalló que las necesidades que tienen actualmente se han incrementado.
“Antes había presupuesto por parte de las alcaldías, pero ahora no hay, entonces las necesidades del voluntario crecen porque antes proporcionaban vehículos para abrir brechas, pero ahora dice que no tienen ni para el combustible”, sostuvo.
Asimismo, reconoció que los voluntarios se quedan más tiempo en el lugar y existe desánimo por parte de algunos de ellos, que ven que no hay soporte por parte de las autoridades.
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