El analista en temas de seguridad Samuel Montaño afirmó que existe un creciente malestar entre sectores del Chapare que participan en las vigilias para proteger al expresidente Evo Morales, debido a los riesgos que enfrentan y las limitaciones que, según dijo, afectan sus actividades cotidianas.
En declaraciones difundidas por Erbol, Montaño sostuvo que algunos cocaleros estarían cansados de permanecer en alerta permanente ante una eventual intervención policial para ejecutar las órdenes de aprehensión que pesan sobre el exmandatario.
“Hay una buena parte de cocaleros que ya están aburridos de ser como carne de cañón”, manifestó el analista, al señalar que quienes participan en las vigilias también temen por su seguridad.
Según Montaño, entre los cuestionamientos que circulan en la región está la percepción de que los seguidores de Morales asumen los riesgos mientras el expresidente mantiene sus actividades y condiciones de vida.
¿Entregar a Evo Morales a cambio de mantener la producción de coca?
El analista sostuvo que, de acuerdo con información que asegura haber recibido desde el Chapare, habría surgido una corriente de opinión favorable a colaborar con las autoridades para facilitar la aprehensión de Morales, a cambio de que se permita mantener la producción de coca.
“Una solución que ya está comenzando a rondar en el Chapare es entregar a Evo Morales a condición de que les permitan mantener la producción de coca”, afirmó.
Montaño vinculó esa supuesta posibilidad con intereses relacionados con el narcotráfico, al plantear que algunas estructuras criminales podrían priorizar la continuidad de la producción de coca destinada a la elaboración de drogas por encima de la protección del exmandatario.
Sin embargo, estas afirmaciones corresponden a la interpretación y a la información que dice manejar el analista. No se presentaron en la publicación pruebas independientes que permitan confirmar la existencia de un acuerdo de esas características ni atribuir esa postura al conjunto de los cocaleros de la región.
Un escenario de tensión política y judicial
Morales permanece en el trópico de Cochabamba, donde sus seguidores mantienen un dispositivo de vigilancia para evitar que sea detenido. Su situación judicial y las advertencias de resistencia ante una eventual intervención policial mantienen la tensión entre el Gobierno y los sectores que respaldan al exmandatario.
Las declaraciones de Montaño apuntan a un posible desgaste entre quienes participan en esas vigilias. No obstante, será necesario conocer pronunciamientos directos de los dirigentes y de las organizaciones cocaleras para establecer el alcance real de ese supuesto descontento.
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