La cárcel de San Sebastián Varones de Cochabamba es el lugar donde permanecerá Aquilino S., el hombre que se libró de su secuestro y tortura por sujetos que lo captaron fingiendo interés en comprar un lote; sin embargo, no logró librarse de cumplir la condena por narcotráfico que tenía pendiente con la justicia boliviana.
Ocho años de prisión, esa es la sentencia que pesaba en contra de Aquilino, pero éste se encontraba ‘prófugo’, pese a que los últimos meses lideraba movilizaciones en el Trópico de Cochabamba. Sin embargo, quedó en descubierto luego de ser secuestrado junto a su esposa, donde un grupo de sujetos lo sometió a tortura.
De ser víctima, pasó a detenido con una condena, medida que cumple en el recinto carcelario de Cochabamba desde el miércoles.
SOBRE EL SECUESTRO
Aquilino y su esposa María V., se trasladaban a la zona de Valle Alto para concretar la venta de un lote, pero fueron secuestrados, incluso, su familia pagó el rescate.
Al hombre, los secuestradores le arrancaron dos uñas y un diente, mientras que la esposa fue sometida a golpes severos, ambos quedaron con heridas, poli-contusiones, fracturas y traumatismos.
Los familiares lograron reunir 100.000 dólares de los 200.000 dólares que pedían los secuestradores, entregaron el dinero en el lugar señalado y la pareja fue abandonada en una carretera de Valle Alto, en Cliza. Los dos secuestrados fueron hallados con bolsas que cubrían sus rostros, además con las lesiones por la agresión que sufrieron.
Según el registro policial, la pareja cayó en una trampa de los secuestradores. Al menos seis sujetos fueron los que participaron del plagio.
El Deber






