“¡Terrible!”, así definió la situación la y autoridad originaria de Porco, Víctor Hugo Apaza, al denunciar que las minas están siendo atacadas por organizaciones armadas que irrumpen a cualquier hora para robar mineral.
La ola de violencia minera en Porco ha escalado a niveles alarmantes. La actividad delincuencial del juqueo —antes considerada una práctica clandestina y dispersa— hoy se asemeja a una estructura criminal armada que opera con total impunidad en la región.
En contacto con El Potosí, Apaza explicó que el auge de estos ataques tiene relación directa con el elevado precio internacional de los metales, lo que ha convertido al distrito minero en blanco constante de bandas fuertemente organizadas.
“Estas ya son organizaciones criminales entran bien armados a las minas, con armas de grueso calibre, entre 30, 40, hasta cien personas”, afirmó, remarcando que ya no existe ningún tipo de garantía para los trabajadores.
Según la autoridad originaria, incluso los ingenios mineros pasaron a ser víctimas de los jucus armados, que irrumpen sin piedad para llevarse mineral de alta ley. “Hoy en día el juqueo se ha convertido en el vivir de estos grupos que se han organizado para saquear”, lamentó.
Fuente: El Potosí








