La Confederación de Choferes de Bolivia cuestionó la intervención de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) dispuesta por el Gobierno y la calificó como una “cortina de humo” y una “distracción” frente a la crisis de abastecimiento de combustibles que continúa afectando al país.
El secretario general de la organización, Víctor Tarqui, cuestionó que el propio Gobierno intervenga una empresa estatal que ya se encuentra bajo la conducción del Ejecutivo y sostuvo que la medida no resolverá la falta de diésel en los surtidores.
“Prácticamente es una distracción que quiere hacer el Gobierno, porque no entendemos cómo se van a autointervenir”, afirmó Tarqui, quien también cuestionó la capacidad del Ejecutivo para solucionar el problema del combustible.
El dirigente vinculó además la intervención con el rechazo de distintos sectores al Decreto Supremo 5676, relacionado con el precio del diésel, y sostuvo que la medida adoptada sobre YPFB no responde al problema central que enfrenta el transporte.
Mientras tanto, el Gobierno defiende la intervención mediante el Decreto Supremo 5697 y asegura que su objetivo es recuperar la eficiencia operativa y administrativa de YPFB, además de revisar los procesos de importación, distribución y comercialización de combustibles.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, adelantó además que YPFB debería concentrarse en la exploración y explotación de hidrocarburos y dejar la comercialización de combustibles, abriendo la puerta a una mayor participación del sector privado en esta cadena.
Para los choferes, sin embargo, la prioridad sigue siendo una: que vuelva el diésel a los surtidores. La intervención puede revisar cuentas, procesos y responsabilidades, pero mientras continúen las filas y el desabastecimiento, el conflicto de fondo seguirá sin resolverse.
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