Se repite, con frecuencia, que Potosí fue una de las ciudades más pobladas del mundo en el periodo colonial. Eso fue determinado con los datos de los censos que los gobernantes hacían para saber a cuántas personas podían cobrar impuestos.
El censo mandado a hacer en el Virreinato del Perú por el virrey Francisco de Toledo arrojó como resultado que Potosí tenía una población aproximada de 120.000 habitantes, una cantidad mayor a la que tenían, en ese momento, incluso las ciudades más grandes de Europa, como Londres, Madrid y París.
Pero esas cifras no revelaban la verdadera cantidad de habitantes de Potosí. Una prueba de ellos es el reporte del sacerdote jerónimo Diego de Ocaña en el año 1.600.
Ocaña 1600 llegó a la Villa Imperial el 18 de julio de 1600 y estuvo 14 meses. Durante ese tiempo pudo revisar los registros de las parroquias y, sobre esa base, escribió lo siguiente:
“Hay en Potosí matriculadas en las parroquias doscientas mil ánimas de solos indios e indias sin los españoles”
Lo que permite afirmar que, por estos tiempos, había más de 200.000 personas en Potosí.
“El año 1650 se hizo otro padrón por el presidente de La Plata D. Francisco Nestares Marín y se numeraron ciento y sesenta mil moradores”, escribió Bartolomé Arzáns.
Fallaban los datos por una razón: los empadronados daban datos falsos para tributar menos, así que, en Potosí, siempre tuvimos cifras de habitantes por debajo de lo real.
Tomado de El Potosí









