AHORADIGITAL.- El presidente de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT), Damián Castillo, aclaró la situación de varios legisladores que actualmente figuran como candidatos a alcaldes o asambleístas en el próximo proceso electoral, explicando que el marco legal vigente faculta a las autoridades en ejercicio a postularse sin necesidad de presentar una renuncia previa a sus cargos, no obstante, subrayó que esta condición no los exime de sus responsabilidades legislativas, por lo que deben continuar asistiendo a las sesiones del pleno y de las comisiones de trabajo de manera regular.
En cuanto al control de los asambleístas que se encuentran realizando actividades proselitistas, la directiva informó que el seguimiento se limita estrictamente a la asistencia durante las sesiones programadas, indicando que cada legislador es responsable de organizar su agenda de fiscalización y deliberación a lo largo de la semana.
«No tengo yo el conocimiento que estén haciendo política en horario de oficina, por lo menos espero, por los laterales, la ley les faculta que puedan postularse en cualquiera de las postulaciones que deban para las elecciones nacionales», manifestó, señalando que hasta el momento solo se han registrado cuatro solicitudes de licencia formal.
La situación financiera de la institución a pocos meses de concluir el mandato es preocupante debido a la falta de desembolsos por parte de la Gobernación y aunque la Asamblea cuenta con un presupuesto aprobado de 17.5 millones de bolivianos para la gestión actual, solo se han transferido aproximadamente 14 millones. Esta brecha de 3.5 millones de bolivianos ha generado una crisis de liquidez que impide cumplir con las obligaciones básicas del ente deliberante, afectando tanto el pago de salarios como los gastos operativos de funcionamiento.
Castillo detalló que la ALDT arrastra una deuda acumulada que asciende a los 600.000 bolivianos, sumando los compromisos pendientes de las gestiones 2024 y 2025, señalando que los principales acreedores son empresas de servicios básicos, talleres de mantenimiento y, de forma significativa, medios de comunicación por conceptos de publicidad y difusión heredados de administraciones pasadas.
«Tenemos presupuesto, lo que no tenemos es liquidez para poder cumplir nuestras obligaciones», puntualizó, haciendo hincapié en que el déficit no es presupuestario, sino un problema de transferencia de efectivo desde el Ejecutivo departamental.
Finalmente, el presidente de la Asamblea expresó su esperanza de que antes de la transición de mando el Ejecutivo pueda sanear las deudas pendientes para no heredar un hueco financiero a la próxima legislatura.
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