AHORADIGITAL.- El alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, se refirió a la crisis de combustibles que atraviesa el país y cuestionó las medidas del Gobierno para solucionar el problema. Según explicó, la falta de divisas es el principal obstáculo para la importación de gasolina y diésel.
«El Gobierno necesita dólares para comprar diésel y gasolina, no bolivianos. Mientras no haya dólares, no habrá una solución real para normalizar la distribución de carburantes», afirmó Torres.
También señaló que los ciudadanos han recurrido a redes sociales y grupos de WhatsApp para conocer la ubicación de los surtidores que cuentan con combustible. «Existe una red de personas afectadas que informan en tiempo real dónde se está vendiendo gasolina o diésel. Es una forma de sobrellevar la crisis», indicó.
Créditos internacionales y crisis económica
Torres enfatizó la necesidad de que la Asamblea Legislativa Plurinacional apruebe créditos internacionales. Sin embargo, destacó que la crisis política dentro del MAS impide que estos recursos sean viabilizados.
«El problema no lo ha generado la oposición, sino el propio MAS, que está dividido por intereses creados. Cada crédito tiene un destino específico, como el crédito japonés de 100 millones de dólares, del cual 50 millones están destinados a las elecciones nacionales y otros 50 millones a las 10 alcaldías de capital», detalló.
El alcalde advirtió que la subvención de combustibles y su costo anual de aproximadamente 1.700 millones de dólares es insostenible. Puso como ejemplo a la agroindustria cruceña, que depende en gran medida del diésel subsidiado. «Si eliminamos la subvención, ¿a cuánto se iría el precio del litro de aceite? La crisis es mucho más profunda de lo que el Gobierno dice», manifestó.
La necesidad de un nuevo gobierno y financiamiento externo
Torres consideró que un futuro gobierno de transición deberá gestionar entre 5.000 y 10.000 millones de dólares para estabilizar la economía del país. «Ese dinero no se lo van a dar al actual Gobierno porque ha perdido credibilidad. Un nuevo gobierno tendrá que acudir a organismos multilaterales para obtener financiamiento», sostuvo.
Asimismo, mencionó la posibilidad de aplicar medidas similares al Decreto Supremo 21060 de 1985, con la desregulación del precio de los carburantes, pero compensando el impacto con un bono de emergencia para los más afectados.
«El socialismo ha fracasado en todas partes del mundo, y aquí no ha sido la excepción. El Gobierno debe admitir que su modelo económico nunca sirvió y acudir al FMI u otros organismos internacionales para salvar la economía», concluyó.
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