El diputado Adrián Vega expresó su preocupación por el sorpresivo cambio en el Alto Mando Militar, realizado por el presidente Luis Arce a pocos días de las elecciones generales. A su juicio, la decisión genera incertidumbre y abre sospechas sobre posibles motivaciones políticas: “Nos llama profundamente la atención que a dos días de la elección general para cambio de altas autoridades en nuestro país, se haga este tipo de cambios y sin previo anuncio”, señaló, cuestionando que el mando saliente no estuviera presente en el acto.
Vega sugirió que la modificación podría tener como objetivo asegurar lealtades internas en las Fuerzas Armadas: “Nos llama la atención que este cambio pueda deberse a una salida de Luis Arce del gobierno y a intentar tener leales dentro de las Fuerzas Armadas… que le pueda garantizar inclusive a él una posible salida del país”, afirmó. Agregó que estas acciones coinciden con otros hechos recientes, como el impulso acelerado de la ley de contratos de litio, lo que consideró “medidas aparentemente desesperadas” para blindar su gestión y a su familia.
El legislador calificó el cambio como “altamente sospechoso” por su cercanía al proceso electoral, comparándolo con un reemplazo repentino en el Tribunal Supremo Electoral. A su criterio, las Fuerzas Armadas cumplen un rol clave para evitar convulsiones en el país y, por ello, un movimiento de este tipo en la actual coyuntura no pasa desapercibido.
Vega adelantó que, en caso de aprobarse la ley de contratos de litio, el tema aún podría debatirse en instancias posteriores. Recordó que el proyecto solamente se ha aprobado a puerta cerrada con resguardo policial en la Comisión de Economía Plural y que todavía debe pasar por el pleno de Diputados, luego por el Senado y finalmente ser sancionado y promulgado.
El diputado concluyó advirtiendo que, tras el 17 de agosto, podrían producirse “renuncias masivas y fugas masivas de altas autoridades de gobierno como también de cargos medios en diferentes reparticiones del Estado”, reiterando que el cambio en el mando militar y la urgencia en temas como el litio podrían estar ligados a un plan para asegurar protección política y personal al presidente Arce y su entorno.
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