AHORADIGITAL.- El representante del sector de la construcción en Tarija, Andrés Salvatierra, advirtió que el rubro atraviesa una de sus peores crisis en los últimos años, marcada por la falta de obras y el incremento de precios en los materiales de construcción y, según explicó, los costos se han duplicado, afectando directamente la continuidad de los proyectos y las fuentes laborales: “El tema de los materiales de construcción han subido un 100% y ya sobre la crisis que veníamos pasando… la verdad que estamos en un estado de pobreza dentro de todo el sector”, afirmó.
Salvatierra informó que la situación ha obligado a numerosos trabajadores a migrar hacia otras regiones del país en busca de mejores oportunidades, indicando que alrededor de 200 constructores tarijeños se habrían trasladado a los departamentos del eje troncal (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) donde aún existen proyectos privados en ejecución. En Tarija, en cambio, la falta de inversión pública y privada ha generado una paralización casi total del movimiento constructor.
El dirigente señaló que cerca del 80% de las obras privadas grandes que estaban en ejecución fueron suspendidas debido al incremento del costo de los materiales y que este impacto, sumado a la reducción de tarifas en la mano de obra, ha colocado al sector en una situación de precariedad, donde actualmente, los trabajadores calificados cobran menos de lo que percibían hace algunos años, pese al aumento del costo de vida.
“Un maestro que hace a veces de plomero, electricista y aparte sabe interpretar planos, elabora presupuestos, estamos cobrando alrededor de 120 bolivianos y un ayudante alrededor de 80”, indicó Salvatierra, recordando que antes estos mismos trabajadores ganaban entre 150 y 100 bolivianos, respectivamente, e indicó que la reducción impide que las familias vinculadas a la construcción logren sostenerse económicamente.
El representante destacó que incluso las pocas obras que aparecen en medios locales son de carácter menor o de mejora, por lo que no generan una capacidad de ahorro ni estabilidad para los obreros. En el sector público, tanto la Gobernación como el municipio, no existen actualmente proyectos de magnitud que reactiven la economía constructora.
Finalmente, Salvatierra manifestó su preocupación por el futuro inmediato del sector si no se aplican medidas urgentes que incentiven la inversión en infraestructura advirtiendo que la crisis afecta no solo a los trabajadores, sino también a toda la cadena productiva relacionada con la construcción, y pidió a las autoridades priorizar la ejecución de obras públicas para evitar un mayor deterioro laboral y económico.
AHORADIGITAL








