Ahoradigital/Tarija.- El máximo dirigente del transporte en el departamento de Tarija, Gabriel Pérez, confirmó que el sector convocó a un ampliado nacional para el próximo 10 de septiembre, en el que participarán todas las modalidades del autotransporte del país para definir medidas de presión frente al persistente desabastecimiento de combustibles.
La decisión fue asumida durante un ampliado realizado en Cochabamba, donde participaron las federaciones del transporte pesado, y se resolvió esperar la conclusión del estado de excepción antes de asumir nuevas acciones.
«El 8 se cumple el estado de excepción y el 10 estamos llamando al ampliado nacional de todos los sectores del transporte para tomar las medidas que correspondan», afirmó Pérez.
El dirigente aseguró que la falta de diésel y gasolina se ha vuelto insostenible para los transportistas, quienes diariamente deben enfrentar largas filas para abastecer sus vehículos.
«No podemos aguantar más. Es un caos ver las filas en Cochabamba, son kilómetros y más kilómetros. Es preocupante para el sector y ya no aguantamos más», manifestó.
Medidas de presión
Aunque evitó precisar cuáles serán las acciones que se asumirán, Pérez adelantó que las determinaciones serán contundentes.
«Son duras las medidas, ya lo van a ver en el ampliado nacional. Ya basta con el Gobierno; acuerdos tras acuerdos y ninguno se ha cumplido», sostuvo.
Según el dirigente, el transporte ya ha suscrito al menos siete acuerdos con el Gobierno nacional para enfrentar la crisis de combustibles, sin que hasta ahora exista una solución efectiva.
Dólar y repuestos agravan la crisis
Pérez también advirtió que la escalada del dólar está golpeando con fuerza al sector, debido al incremento en el precio de repuestos, neumáticos y otros insumos indispensables para la actividad.
«El dólar ya está en 12 bolivianos. Acabo de volver de las casas de cambio y está en ese nivel. Es preocupante para el sector», afirmó.
Indicó que el aumento del tipo de cambio está provocando un encarecimiento inmediato de los repuestos, situación que obligará al transporte a analizar un posible ajuste en los fletes y tarifas.
«Sube el dólar y los repuestos vuelven a subir. Entonces, ¿quién saca cara por nosotros?», cuestionó.
Reclamo al Gobierno
El dirigente lamentó que, mientras el Gobierno destina recursos para atender otras emergencias nacionales, el transporte continúe afrontando la crisis con recursos propios.
«Hemos visto ayuda para otros sectores y está bien que exista, pero para nosotros no hay nada; todo sale de nuestro bolsillo», afirmó.
Finalmente, Pérez reiteró que el ampliado nacional del 10 de septiembre definirá las acciones que asumirá el autotransporte boliviano si persisten el desabastecimiento de combustibles y la falta de respuestas del Gobierno.







