Tras su reaparición pública este martes en un cabildo en la ciudad de El Alto, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, dejó el escenario con resguardo y escolta de seguridad.
Argollo portaba el casco de la COB y fue evacuado del lugar del brazo de dos personas, mientras otros se aglutinaban a su alrededor con las consigna: ‘Fuerza compañeros, que la lucha es dura, pero venceremos’.
Durante su intervención, Argollo pidió a las bases movilizadas mantener la unidad con la dirigencia y viceversa, insistiendo en que no debe haber fracturas en el movimiento obrero.
“Yo les pido a todos los dirigentes, así como las bases también, no pueden abandonar a su dirigencia y su dirigencia no puede abandonar a sus bases. Les pedimos lealtad con las bases, porque de aquí, desde la COB, no vamos a abandonar a nuestro pueblo y vamos a estar a la mano de ustedes hasta las últimas consecuencias”, dijo Argollo.
El dirigente permanecía en la clandestinidad desde hace varios días y reapareció una vez que quedó en suspenso la orden de aprehensión que se dictó en su contra.
Argollo también dejó en manos de las bases cualquier definición sobre una eventual participación en el diálogo con el Gobierno, señalando que no se trata de una decisión personal ni exclusivamente dirigencial.
“No depende solo de la dirigencia, depende de lo que las bases determinen”, fue la línea que marcó su posición durante el cabildo en El Alto que fue convocado por las juntas vecinales.
Las movilizaciones en Bolivia ya alcanzan 33 días consecutivos.
Fuente: Unitel





