La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) espera que el acuerdo alcanzado por Bolivia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) permita avanzar hacia una mayor libertad para el sistema financiero, incluyendo una eventual flexibilización de las tasas de interés.
Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban, explicó que actualmente la actividad bancaria se encuentra fuertemente regulada y que el Ministerio de Economía tiene la facultad de establecer límites para las tasas activas y pasivas.
Según el ejecutivo, una flexibilización permitiría que las entidades financieras tengan mayor margen para definir las condiciones de los créditos y depósitos de acuerdo con los costos, el nivel de riesgo y las condiciones del mercado.
Villalobos vinculó esta expectativa con el nuevo régimen cambiario que comenzó a aplicarse en el país. Señaló que, así como Bolivia pasó de un régimen cambiario fijo a uno flexible, el sistema financiero también debería avanzar hacia una mayor apertura y reducir las restricciones que actualmente existen.
“Creo que hoy día la actividad económica debe abrirse también a mayores libertades económicas”, sostuvo el representante de la banca.
La devolución de dólares avanza, pero la venta sigue limitada
Asoban también destacó los avances en la devolución de los depósitos en dólares a los ahorristas. De acuerdo con la explicación de Villalobos, el Banco Central de Bolivia (BCB) entrega divisas a las entidades financieras para que restituyan gradualmente esos recursos, bajo un cronograma que se extenderá hasta 2028.
Sin embargo, esta medida no significa que los bancos hayan recuperado una oferta normal de dólares para la venta al público.
La banca puede devolver a un cliente los dólares que ya tenía depositados, pero no necesariamente cuenta con divisas adicionales para vender a quienes necesitan comprar dólares.
En ese sentido, Villalobos aclaró que los $us 35 millones ofertados recientemente por el BCB no representan dólares en efectivo disponibles para la venta general. Los recursos fueron adjudicados parcialmente mediante cuentas en el exterior y están destinados principalmente a importaciones, operaciones empresariales y transferencias internacionales.
Así, mientras la devolución de los depósitos en dólares avanza de manera gradual, la normalización de la venta de divisas al público todavía es una tarea pendiente para el sistema financiero.
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