El acuerdo de $us 1.900 millones obliga a Bolivia a reducir el déficit, eliminar la subvención a los combustibles desde 2027, avanzar hacia un tipo de cambio flexible y limitar el financiamiento del Estado con recursos del Banco Central.
El acuerdo alcanzado entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) va mucho más allá de la obtención de un crédito por $us 1.900 millones. El programa, previsto para 36 meses, establece una hoja de ruta que contempla cambios fiscales, monetarios, cambiarios y estructurales que modificarán buena parte de las reglas con las que funcionó la economía boliviana durante los últimos años.
El documento establece 10 compromisos centrales que serán evaluados de manera trimestral por el organismo internacional.
1. Un crédito de $us 1.900 millones
Bolivia accederá a un programa de 36 meses bajo el Servicio Ampliado del FMI. El objetivo es fortalecer las reservas internacionales, reducir las vulnerabilidades fiscales y externas y recuperar la estabilidad macroeconómica.
El acuerdo, además, podría facilitar la llegada de más de $us 5.000 millones de otros organismos multilaterales, según el FMI.
2. Un fuerte ajuste fiscal
El Gobierno se compromete a realizar una consolidación fiscal equivalente a unos 8,5 puntos porcentuales del PIB entre 2026 y 2029.
La meta es eliminar el déficit primario del sector público y reducir el déficit global hasta aproximadamente el 3,5% del PIB en 2029. Para 2026, el presupuesto reformulado contempla un déficit máximo equivalente al 9,3% del PIB.
3. El BCB ya no podrá financiar nuevos déficits del Gobierno
Uno de los cambios más importantes será el fin del financiamiento monetario del déficit.
El programa establece que el Banco Central de Bolivia no otorgará nuevo financiamiento neto al Gobierno. En la práctica, el Tesoro ya no podrá recurrir al BCB para cubrir sus necesidades fiscales mediante nueva emisión de dinero.
La medida busca reducir la expansión monetaria y, con ella, las presiones sobre la inflación y el mercado cambiario.
4. La subvención a los combustibles tiene fecha de vencimiento
Los precios de los combustibles permanecerán congelados durante 2026, pero el acuerdo establece que desde enero de 2027 deberán alcanzar niveles de recuperación de costos.
Además, el Presupuesto General del Estado de 2027 no deberá contemplar recursos para subvencionar los combustibles.
El acuerdo reconoce que esta medida puede generar un impacto inflacionario y conflictos sociales. También plantea una mayor participación privada en la importación y comercialización de carburantes a precios de mercado.
5. Bolivia avanzará hacia un dólar determinado por el mercado
El país dejará atrás el esquema de tipo de cambio fijo y avanzará hacia un régimen más flexible.
Los bancos podrán realizar operaciones de compra y venta de divisas a tipos negociados, mientras que las intervenciones del Banco Central serán limitadas y estarán destinadas principalmente a enfrentar episodios de desorden financiero.
Se trata de uno de los cambios estructurales más importantes del programa, después de años en los que el tipo de cambio oficial funcionó como una de las principales anclas de la economía.
6. El Banco Central tendrá una nueva estrategia para controlar la liquidez
La base monetaria se convertirá en el principal ancla nominal de la política monetaria.
El programa apunta a reducir la inflación hasta niveles de un dígito hacia 2028. Para 2026 se proyecta una inflación cercana al 14%.
El BCB deberá publicar metas mensuales de base monetaria y utilizar instrumentos de mercado para controlar la liquidez.
7. Cambiarán las reglas del sistema financiero
El acuerdo contempla una reforma de la supervisión bancaria, con pruebas de estrés de solvencia y liquidez, evaluaciones de calidad de activos y nuevas normas relacionadas con capital, provisiones, riesgo de tasas de interés y operaciones con partes vinculadas.
También se plantea modernizar el régimen de resolución bancaria y crear una unidad especializada para la garantía de depósitos.
8. La protección social será más focalizada
El ajuste no estará acompañado únicamente por reducción del gasto. El Gobierno también se comprometió a reforzar la protección de los hogares vulnerables.
Para ello se plantea crear un registro social unificado, mejorar la identificación de beneficiarios y verificar sus niveles de ingreso.
El objetivo es que medidas como la eliminación de subsidios tengan mecanismos de compensación dirigidos principalmente a los sectores con menores ingresos.
9. Empresas públicas, hidrocarburos, minería y precios entran en revisión
El programa abre una agenda de reformas estructurales.
Las empresas estatales que no sean financieramente viables deberán ser reestructuradas para reducir sus pérdidas y el impacto que tienen sobre las cuentas públicas.
Al mismo tiempo, Bolivia revisará las reglas de hidrocarburos y minería para incentivar nuevas inversiones privadas y aumentar la exploración.
También se plantea eliminar gradualmente controles de precios y restricciones a las exportaciones, aunque con mecanismos de protección para los hogares vulnerables.
10. El FMI controlará el cumplimiento cada tres meses
El crédito no será de libre disposición ni funcionará como un cheque en blanco.
El acuerdo establece revisiones trimestrales en las que se evaluarán las reservas internacionales, el resultado fiscal, el financiamiento del BCB al Gobierno y otros indicadores económicos.
La primera revisión está prevista para diciembre de 2026, tomando como referencia los resultados de septiembre.
Un cambio de modelo económico
En conjunto, el programa plantea cinco grandes transformaciones: menos déficit fiscal, menor emisión monetaria, eliminación de la subvención a los combustibles, un tipo de cambio más flexible y una mayor participación privada en la economía.
El propio documento reconoce que el ajuste tendrá costos en el corto plazo y que la economía todavía podría contraerse durante 2026 y tocar fondo en 2027, antes de comenzar una recuperación más fuerte hacia 2028.
Por eso, los $us 1.900 millones no representan simplemente dinero adicional para que el Gobierno aumente su gasto. El objetivo del programa es proporcionar financiamiento externo mientras Bolivia ejecuta un ajuste para reducir el déficit, reconstruir sus reservas y modificar las reglas monetarias, cambiarias y fiscales.
El desafío estará ahora en cómo se aplican estas medidas y, sobre todo, en su impacto sobre los precios, el empleo, los ingresos de las familias y la actividad económica.
Ahoradigital con información de El Deber y Agencias






