Ahoradigital – Las largas filas en los surtidores y los problemas para acceder a gasolina y diésel llevaron al Comité pro Santa Cruz a plantear una salida directa: permitir que las estaciones de servicio importen combustibles sin la intervención de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, cuestionó que el problema del abastecimiento persista y aseguró que las filas continúan afectando la actividad cotidiana y el transporte.
Según el dirigente cívico, la falta de combustible ya tiene consecuencias visibles, entre ellas la dificultad para conseguir taxis y radiomóviles, además de retrasos en diferentes actividades.
Cochamanidis sostuvo que una alternativa inmediata sería liberar la importación directa de gasolina y diésel para que los propios surtidores puedan abastecerse, sin depender de la intermediación de YPFB. En su criterio, esta medida permitiría buscar una solución más rápida a la persistente escasez.
La propuesta también apunta a evitar sanciones o trabas que, según el sector cívico, dificultarían actualmente la participación directa de las estaciones de servicio en la importación de carburantes.
El dirigente cuestionó además la capacidad de YPFB para resolver la crisis de abastecimiento y afirmó que la prioridad debe ser garantizar la disponibilidad de combustible para la población y los sectores productivos.
La preocupación, agregó, se extiende a las provincias, donde el diésel es fundamental para el funcionamiento de la maquinaria agrícola y para el transporte de pasajeros. Ante esta situación, el Comité pro Santa Cruz convocó al presidente de YPFB a una reunión con su directorio para que explique cuándo se prevé normalizar el suministro.
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