Luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) se declarara en emergencia ante la posibilidad de eliminar los subsidios, modificar la Constitución Política y la privatización de empresas públicas, la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) se pronunció al respecto.
Jean Pierre Antelo, presidente de la Cainco, dijo que la Central Obrera reacciona de mala manera al sentido común.
“La COB, otra vez, reacciona con alergia al sentido común y entusiasmo por dinamitar el futuro con amenazas disfrazada de rechazo. Garantizar combustible y estabilidad no es ‘neoliberalismo’, es gobernar con responsabilidad”, escribió este jueves en sus redes sociales.
Cainco
Horas antes, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, advirtió que no se permitirá que el nuevo gobierno, sea cual sea, implante medidas de corte “neoliberal”. Advirtió que esta “Central Obrera renovada” no se venderá al mejor postor y defenderá los intereses del pueblo.
Sin embargo, Antelo considera que buscar continuar con la política de subvención de carburantes, en plena escasez de divisas, no es defender a la población, sino condicionar su futuro y generar más incertidumbre.
“Defender subsidios sin dólares no es proteger al pueblo, es hipotecar su porvenir”, señaló el presidente de la Cainco.
Actualmente, el Estado, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), destina $us 56 millones a la semana para la importación de diésel y gasolina. Sin embargo, debido a la falta de dólares, esta operación se complicada cada vez más y genera las largas filas por combustible en las estaciones de servicio.
Argollo insiste en que si se levanta esta política de subvención, los precios de todos los productos y servicios incrementarán considerablemente, golpeando con fuerza a los sectores más populares. Desde Cainco aseguran que no se puede seguir con el subsidio a los carburantes en el escenario económico actual.
La Razón








