Ahoradigital/La Paz. El especialista en hidrocarburos Jaime Balanza advirtió que Bolivia podría enfrentar un «diéselazo y gasolinazo» a partir de enero de 2027 si el Gobierno no implementa ajustes estructurales en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y no encuentra una solución al creciente problema del abastecimiento de combustibles.
Las declaraciones surgen luego de que el presidente Rodrigo Paz Pereira manifestara su preocupación por la situación de la empresa estatal petrolera y anunciara que analiza tomar decisiones al considerar que existe un «mal endémico en su estructura«.
«Estoy muy preocupado por cómo funciona YPFB», afirmó el mandatario, al referirse a los problemas que afectan el suministro de combustibles en el país.
«Se pasó de la negación al sinceramiento»
Para Balanza, el Gobierno comenzó a reconocer una realidad que, según sostiene, venía siendo negada.
«Estábamos en negación, veo que hay sinceramiento. No hay dólares ni presupuesto para combustible», afirmó el especialista.
A su criterio, la escasez de diésel y gasolina responde principalmente a la falta de divisas para financiar las importaciones, situación que se ha reflejado en largas filas en los surtidores y dificultades para diversos sectores productivos y de transporte.
Alerta sobre la subvención
El analista explicó que, aunque los precios internos de los combustibles permanecen congelados mediante la subvención estatal, el costo internacional continúa aumentando, lo que incrementa la presión sobre las finanzas públicas.
En ese contexto, advirtió que, de no aplicarse medidas correctivas durante los próximos meses, el país podría verse obligado a realizar un ajuste en los precios de los carburantes.
«Si el Gobierno no hace los ajustes necesarios, en enero de 2027 vamos a tener diéselazo y gasolinazo. Vamos a pasar del fuego a las brasas», sostuvo.
Pide una reestructuración de YPFB
Respecto a las declaraciones del presidente Paz sobre realizar cambios en YPFB, Balanza consideró que cualquier decisión debe ejecutarse con cautela debido a la importancia estratégica de la empresa estatal.
Recordó que YPFB fue una de las principales fuentes de ingresos para Bolivia durante los años de mayor producción y exportación de hidrocarburos, por lo que advirtió que cualquier reforma debe realizarse con responsabilidad.
No obstante, señaló que la empresa necesita una profunda revisión institucional.
Según el especialista, YPFB debe redimensionar su estructura y replantear su participación en algunos eslabones de la cadena de los hidrocarburos, con el objetivo de mejorar su eficiencia y garantizar la sostenibilidad del sector energético.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por problemas recurrentes en el abastecimiento de combustibles, dificultades para la importación de diésel y gasolina y un creciente debate sobre el futuro de la subvención estatal y el rol que deberá asumir YPFB en los próximos años.







