Israel denunció oficialmente la decapitación de algunos bebés, así como la calcinación y asesinato de niños en el ataque «horripilante y monstruoso» del grupo islamista Hamás que el pasado sábado hizo estallar la guerra en la región.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, difundió hoy en sus redes sociales fotos de bebés calcinados a manos de Hamás; mientras que un alto cargo del Ejército aseguró que él mismo halló un bebé decapitado en una de las comunidades israelíes cercanas a Gaza, y que otros compañeros suyos vieron más, sin dar una cifra concreta.
En una de las fotos, colgadas por el gobierno en la red social X (antes Twitter), se ve el cuerpo de un niño ensangrentado en una bolsa mortuoria y en otras imágenes se ve restos carbonizados de otro bebé. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo tras verlas que le «retrotraían al ISIS» y que si «una imagen vale más que mil palabras, estas pueden valer un millón». Sin embargo, por su crudeza no las vamos a reproducir. Pueden buscarlas en la cuenta oficial @Israel de esa red social.
Blinken acusa a Hamás de usar a la población civil como escudos humanos
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, aseguró este jueves que los civiles de Gaza no son el objetivo de los ataques israelíes y acusó a Hamás de usarlos como «escudos humanos» ante los bombardeos de Israel.
«Hamás continúa utilizando a civiles como escudos humanos, algo que no es nuevo, algo que siempre ha hecho, poniendo intencionadamente a civiles en peligro para protegerse», declaró Blinken en una rueda de prensa en Tel Aviv. El secretarío de Estado destacó la crueldad de Hamás. «Un bebé acribillado a balazos, un soldado decapitado, jóvenes quemados en sus coches… es simplemente depravación en la peor forma imaginable. Casi desafía la comprensión», dijo.
Jefe del Ejército israelí admite errores al no impedir el ataque de Hamás

Imagen: IDF/UPI/IMAGO
El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Herzi Halevi, admitió hoy que el aparato de Seguridad «cometió errores» tras no poder impedir la ofensiva de Hamás y la incursión terrestre que causó la muerte de 1.300 personas en Israel, en su primera intervención pública tras seis días de lo que Israel considera ya una guerra abierta.
En una rueda de prensa cerca de la línea divisoria con la Franja de Gaza, el máximo cargo del Ejército prometió también que «se investigarán los fallos en la cadena militar», pero instó a centrarse por ahora en gestionar el conflicto las milicias palestinas del enclave costero. «Aprenderemos, investigaremos, pero ahora es momento de la guerra», agregó, en un contexto en que Israel va acumulando gran cantidad de tropas entorno a la Franja, mientras se especula con una ofensiva terrestre que podría ser cada vez más inminente.







