Ahoradigital/Redacción Central. El precio internacional del petróleo registró un fuerte incremento este jueves 23 de julio, impulsado por las crecientes tensiones en Medio Oriente. El crudo Brent, referencia para gran parte del mercado mundial, volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también experimentó una importante subida.
Durante la jornada, el Brent cotizó entre 100,30 y 100,70 dólares por barril, con un incremento cercano al 7%, mientras que el WTI alcanzó aproximadamente 92,30 dólares, acumulando una ganancia superior al 6%. El alza llevó al Brent a su nivel más alto desde finales de mayo.
Tensiones en Medio Oriente impulsan el alza
Los mercados reaccionaron al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, luego de que se reportaran ataques contra dos buques petroleros saudíes en el mar Rojo, una de las principales rutas del comercio mundial de hidrocarburos.
El temor a posibles interrupciones en el suministro global provocó una rápida reacción de los inversionistas, elevando el precio del crudo en los mercados internacionales.
¿Qué impacto puede tener en Bolivia?
El incremento del precio del petróleo representa un desafío adicional para Bolivia, que importa una parte importante del diésel y la gasolina que consume.
Un barril más caro implica mayores costos para la compra de combustibles en el mercado internacional, lo que puede incrementar la presión sobre las finanzas públicas debido a la subvención estatal y elevar la necesidad de divisas para cubrir esas importaciones.
El aumento también coincide con un contexto complejo para el país, marcado por la flexibilización del tipo de cambio, el incremento del dólar oficial, la reducción de las reservas internacionales y las dificultades para garantizar el abastecimiento regular de combustibles.
Mercado atento a la evolución del conflicto
Analistas internacionales consideran que el comportamiento del precio del petróleo en los próximos días dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la posibilidad de que se produzcan nuevas afectaciones al transporte marítimo o a la producción de los principales países exportadores.
Mientras persista la incertidumbre geopolítica, los mercados anticipan una elevada volatilidad en los precios del crudo, con repercusiones para las economías importadoras de combustibles como Bolivia.
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