La mujer que falleció en el trágico accidente en la vía Chiclayo – Picsi, en Lambayeque, mostró signos vitales cuando iba a ser sepultada. Los hechos ocurrieron la tarde del martes 26 de abril en el Camposanto de la provincia de Ferreñafe, hasta donde llegó el cortejo fúnebre cargando el ataúd con Rosa Céspedes en su interior.
Esta historia se ha convertido en cuestión de segundos en tendencia de las redes sociales, por lo particular de su contexto y la reacción de los presentes que acompañaban el acto fúnebre.

Al llegar, fue conectada a las máquinas del nosocomio, no obstante, minutos después se certificó el deceso. “Sí llegó a presentar signos vitales, tenía 5 de pulso y era muy bajo”, confirmó unos de sus familiares.

Asimismo, se presume que ante los escasos recursos económicos de la familia la mujer fue desconectada y la dieron por fallecida. Se hace el pedido a las autoridades para que se realice la investigación exhaustiva del caso.
Los testigos no pueden creer que estaban a punto de enterrar a una mujer que aún tenía vida, y que si no se hubiera despertado hubiera ocurrido un terrible crimen involuntario.
Agencias










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