Por primera vez, los movimientos de retorno de venezolanos superan las salidas en las fronteras terrestres monitoreadas por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Sin embargo, el cambio en las cifras no significa que el éxodo venezolano haya llegado a su fin ni que quienes regresan tengan la intención de establecerse definitivamente en su país.
Un informe publicado por Deutsche Welle (DW) señala que, durante 2025, los retornos representaron el 57% de los movimientos migratorios terrestres registrados, frente al 43% de las salidas. A finales de 2024, la tendencia era inversa: el 58% correspondía a salidas y el 42% a retornos.
La OIM también reportó que, entre enero y septiembre de 2026, las entradas por vía terrestre representaron el 61% de los movimientos registrados en las fronteras con Colombia y Brasil, con más de 20.000 personas ingresadas con intención de permanecer en Venezuela.
No obstante, los especialistas advierten que estas cifras deben interpretarse con cautela, porque los movimientos fronterizos no necesariamente representan retornos permanentes.
Casi ocho millones de venezolanos viven en el exterior
La crisis migratoria venezolana continúa siendo una de las mayores de la historia reciente de América Latina. Según las estimaciones utilizadas por la OIM, a finales de 2024 aproximadamente 7,9 millones de venezolanos residían fuera de su país, de los cuales 6,7 millones estaban en América Latina y el Caribe.
El aumento de los retornos responde a diferentes factores. Algunos venezolanos vuelven para visitar a sus familiares, realizar trámites administrativos o consulares, mientras que otros regresan después de enfrentar dificultades para establecerse en los países que los recibieron.
El abogado Carlos Rodríguez, investigador del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, explicó a DW que los retornos ya se producían gradualmente antes de los acontecimientos políticos de enero de 2026.
Por tanto, el cambio no puede atribuirse exclusivamente a una transformación política en Venezuela.
Las dificultades económicas siguen condicionando el regreso
Pese al incremento de los movimientos de retorno, las condiciones económicas, los problemas en los servicios públicos y las dudas sobre la situación democrática continúan siendo obstáculos para quienes consideran regresar.
Un informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), publicado en abril de 2026, encontró que poco más de un tercio de los migrantes encuestados contemplaba volver si mejoraban las condiciones socioeconómicas, políticas y de acceso a los servicios básicos.
La reunificación familiar figuraba entre los principales motivos para regresar. Sin embargo, el deseo de volver no siempre se traduce en una decisión definitiva.
Ana María Díez, presidenta de la organización Coalición por Venezuela, sostuvo que muchos migrantes todavía esperan condiciones concretas antes de tomar esa decisión.
Entre las principales demandas figuran garantías democráticas, mejores oportunidades laborales, servicios públicos confiables y mecanismos que faciliten la reintegración de quienes regresan después de varios años en el exterior.
Las restricciones migratorias también influyen
Otro factor que incide en los retornos es el endurecimiento de las políticas migratorias en distintos países, junto con las dificultades para regularizar la situación de los venezolanos en el extranjero.
Las restricciones, la xenofobia y la reducción de las posibilidades de integración pueden llevar a algunas personas a abandonar los países de acogida y regresar a Venezuela, incluso cuando no consideran que existan condiciones adecuadas para permanecer allí.
El investigador Carlos Rodríguez también cuestionó las condiciones en las que se realizan algunas repatriaciones, al advertir sobre posibles vulneraciones de derechos humanos y la falta de acompañamiento internacional en determinados procedimientos.
Regresar no significa quedarse
Uno de los principales desafíos para interpretar las cifras es distinguir entre quienes ingresan temporalmente a Venezuela y quienes regresan con la intención de reconstruir su vida en el país.
Según la OIM, seis de cada diez personas retornadas encuestadas manifestaron su intención de permanecer en Venezuela por tiempo indefinido. Sin embargo, la organización advierte que esa intención no garantiza que efectivamente se queden a largo plazo.
La posibilidad de que el regreso de la dirigente opositora María Corina Machado impulse nuevas decisiones de retorno también genera expectativas entre las comunidades venezolanas en el exterior. No obstante, los especialistas consideran que el factor político, por sí solo, no garantiza una migración de regreso masiva.
La recuperación económica, la estabilidad institucional y las oportunidades de reintegración serán determinantes para saber si el cambio observado en las fronteras representa el comienzo de una nueva etapa o simplemente una modificación temporal de los movimientos migratorios.
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Fuente: Ahoradigital con información de Deutsche Welle (DW).






