El presidente Rodrigo Paz posesionó este miércoles a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa. La flamante autoridad, destacó la importancia del diálogo, pero enfatizó en que también se debe garantizar la salud y estabilidad económica de la población y el país.
“Bolivia no vive días normales, hay hogares cansados, madres y padres preocupados, productores que no pueden mover sus alimentos, trabajadores que no pueden llegar a sus fuentes laborales, pacientes que necesitan atención médica, transportistas varados y ciudades que esperan abastecimiento”, dijo, tras ser posesionado.
El ministro hizo énfasis en que “la tarea inmediata es recuperar la normalidad, rutas transitables, suministros, atención médica, trabajo y tranquilidad”.
“Cuando se bloquean rutas estratégicas, cuando se impide el abastecimiento y cuando se debilita a la autoridad pública, no solamente se castiga a la población. También se abren espacios para el narcotráfico, el financiamiento criminal, y organizaciones transnacionales que buscan aprovechar cualquier vacío de autoridad”, destacó.
En ese sentido, Justiniano considera que “Bolivia no puede ser ingenua frente a esas amenazas” y que “el diálogo debe estar siempre abierto”, pero quienes se niegan a dialogar no pueden paralizar el país, afectar el abastecimiento, o poner en riesgo la salud, el trabajo, y la seguridad de las familias.
“La protesta es un derecho, pero también debe garantizarse la atención médica, la circulación, el abastecimiento y la seguridad ciudadana”, dijo.
En ese marco, señaló que “las Fuerzas Armadas son una institución fundamental al servicio de Bolivia y bajo el mandato de la constitución”.
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