AHORADIGITAL.- La prolongación de los bloqueos de carreteras por más de un mes ha provocado la suspensión de las salidas de buses desde Tarija hacia el norte del país, sumiendo a la terminal terrestre en una profunda crisis financiera. El director de la institución, Erlan Velázquez, reportó que solo en mayo se registró una pérdida irreversible de entre 180 mil y 200 mil bolivianos por concepto de tasas de uso de terminal, debido al desplome en la afluencia de pasajeros.
Esta falta de ingresos afecta directamente el sustento diario de transportistas, estibadores y comerciantes de alimentos o artesanías, además de impedir el pago de los salarios de la planilla institucional. Para enfrentar la situación, la administración aplicó al 100% un decreto de austeridad emitido por el alcalde municipal y despidió a 10 funcionarios públicos, alcanzando el límite permitido antes de incurrir en sanciones de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), entidad que exige un mínimo de personal en porterías y registros.
Ante la imposibilidad de cubrir los costos operativos, los impuestos y los servicios básicos, la dirección de la terminal ha convocado a reuniones de emergencia con los ejecutivos de la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (COSAALT) y de la empresa Servicios Eléctricos de Tarija (SETAR). El objetivo de estos encuentros es exponer formalmente la falta de liquidez provocada por el conflicto social y solicitar prórrogas en los plazos para cancelar las facturas de agua y luz, enfatizando que la postergación de estos pagos responde exclusivamente a factores externos y ajenos a la administración local.
La autoridad recordó que, tras arrastrar pérdidas anuales de uno a dos millones de bolivianos en periodos pasados, la gestión del alcalde municipal logró revertir la situación y cerrar el año 2025 bajo una condición de autosostenibilidad plena, cubriendo con recursos propios el mantenimiento y las obligaciones impositivas.
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