El presidente Rodrigo Paz aseguró este miércoles que el actual conflicto representa “la batalla de todas las batallas” para el futuro de Bolivia.
Durante el acto de posesión del nuevo ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y en medio de más de un mes de bloqueos, problemas de abastecimiento y crecientes tensiones políticas, el Presidente aseguró que la patria saldrá vencedora.
“Esta es la batalla de todas las batallas”, afirmó el mandatario.
El país atraviesa por un escenario de alta conflictividad, producto de los bloqueos que imposibilitan el paso de alimentos, medicamentos y carburantes.
Según Paz, el país pasa un momento decisivo que definirá si Bolivia consolida un proceso de fortalecimiento institucional o retorna a dinámicas que, en su criterio, afectaron el desarrollo nacional durante los últimos años.
“Esto es o transformamos la patria hacia un destino institucionalizado o vuelve un pasado del todo vale. Tenemos que ordenar la patria y tenemos que ganar esta batalla”, aseguró.
El Presidente señaló que la actual confrontación trasciende el conflicto coyuntural y forma parte de desafíos más amplios vinculados al desarrollo y la seguridad del país.
“No es la guerra. Tenemos muchas batallas y esta es una de las batallas para vencer la guerra contra la pobreza, contra el contrabando, la corrupción, el terrorismo y todos aquellos que quieren destrozar la patria”, afirmó.
Paz también insistió en que detrás de parte de la conflictividad existen actores que buscan debilitar las instituciones democráticas y frenar los cambios impulsados por su administración.
El mandatario manifestó su confianza en que el Ejecutivo logrará superar la crisis con el respaldo de las instituciones estatales. “Seremos los vencedores. Fe en Dios, fe en la Policía y fe en nuestras Fuerzas Armadas”.
La Razón






