El canciller Fernando Aramayo observó la negativa de algunos sectores movilizados a sentarse en una mesa de diálogo y apuntó que si no existe nada que ocultar ni acciones que no puedan ser transparentadas, no debería haber impedimentos para buscar salidas a la crisis que atraviesa el país desde principios de mayo.
“Hay que es apelar a la madurez política de los sectores para que estén dispuestos a dialogar. Si no tienen nada que esconder, si no tienen nada que no sea posible transparentar, ¿por qué no se quiere dialogar?”, expresó la autoridad de Relaciones Exteriores este martes.
En esta línea, advirtió que un grupo reducido mantiene una postura de intransigencia que, además de prolongar los conflictos, proyecta dentro y fuera del país una imagen asociada a bloqueos, violencia y falta de voluntad para encontrar consensos.
“Hay sectores que han declarado abiertamente que no quieren dialogar. No importa a qué organismo internacional se apele. Si estos sectores no quieren dialogar, no va a importar qué tipo de convocatoria se haga, porque cuando no se quiere dialogar, simplemente no se va a lograr este punto de encuentro”, apuntó.
Diferentes instancias, como la Vicepresidencia, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo han instalado mesas de diálogo a la espera de los dirigentes de los sectores movilizados; no obstante, estos no aparecieron, pese a que se cumplieron condiciones como el poner en suspenso órdenes de aprehensión contra figuras como el dirigente cobista Mario Argollo.
Ante este escenario, el canciller consideró que la continuidad de los bloqueos y la falta de apertura al diálogo terminan afectando la confianza paraa inversionistas extranjeros y generan incertidumbre sobre la estabilidad del escenario interno.
“La intransigencia de algunos grupos que mantienen en el imaginario nacional e internacional esta perspectiva de bloqueo, de intransigencia y de violencia, naturalmente que ha generado mucha desconfianza en el país para inversores extranjeros”, expresó Aramayo.
Fuente: Unitel






