La diputada Cecilia Requena advirtió que la nueva estructura del Gobierno representa un retroceso para la planificación ambiental y mantiene una visión extractivista.
La legisladora cuestionó principalmente la eliminación del Ministerio de Planificación del Desarrollo, cuyas competencias serán distribuidas entre otras carteras del Ejecutivo.
Según Requena, esta decisión evidencia una falta de visión frente a los desafíos ambientales y económicos que enfrenta Bolivia durante el siglo XXI.
Cecilia Requena
“Es una completa falta de visión y de entendimiento de los desafíos adicionales del siglo XXI”, afirmó durante una entrevista con La Razón.
La diputada sostuvo que Bolivia continúa vinculada a un modelo económico basado en la explotación de recursos naturales, pese a los problemas sociales, económicos y ambientales.
“Nunca dejamos de ser extractivistas”, afirmó Requena, quien consideró necesario avanzar hacia una transición que permita desarrollar actividades económicas con mayor valor agregado.
En ese marco, mencionó como alternativas los sistemas agroforestales, la producción de café, cacao, asaí, chía, quinua, fibra de vicuña y la ganadería certificada.
Competencias ambientales
Requena también expresó preocupación por la decisión de trasladar las competencias ambientales hacia otras áreas del Ejecutivo, particularmente vinculadas al desarrollo productivo.
A su criterio, esa reorganización podría generar conflictos de interés porque las autoridades encargadas de promover actividades productivas también asumirían responsabilidades de control ambiental.
“Es como darle al ratón el cuidado del queso”, afirmó la legisladora al cuestionar que representantes de sectores productivos puedan terminar supervisando actividades que requieren regulación ambiental.
La diputada explicó que el problema adquiere mayor relevancia debido a la presión que generan actividades agropecuarias, mineras e hidrocarburíferas sobre los recursos naturales.
Protección de recursos
En particular, destacó la importancia de proteger el agua y los ciclos hídricos, al considerar que se trata de asuntos que comprometen directamente el interés general.
Requena cuestionó además que la eliminación de Planificación ocurra cuando Bolivia enfrenta desafíos relacionados con el cambio climático y la pérdida acelerada de biodiversidad.
La legisladora planteó que el Estado debería orientar sus políticas hacia un modelo de desarrollo sostenible y fortalecer la planificación de largo plazo.
Sistema
En lugar de eliminar estructuras, sostuvo que el Gobierno pudo haber reformado el sistema existente para hacerlo más participativo y vinculado con las necesidades territoriales.
Su planteamiento incluye una planificación capaz de incorporar a las regiones y promover políticas públicas que respondan a las características económicas y ambientales de cada departamento.
La diputada también alertó que una menor institucionalidad ambiental podría limitar oportunidades económicas relacionadas con mecanismos como los bonos de carbono.
Requena considera que Bolivia debe aprovechar sus recursos naturales sin profundizar una dependencia económica basada exclusivamente en materias primas y mercados internacionales.
Transición
“Eso es algo de lo que uno debería desear salir, no quedarse ahí”, sostuvo al plantear una transición hacia alternativas postextractivistas.
En ese escenario, la legisladora pidió que la reorganización estatal no reduzca la capacidad de planificación ni debilite los mecanismos destinados a proteger los recursos naturales.
La discusión surge mientras el Gobierno defiende su reestructuración como una medida orientada a reducir la burocracia, optimizar recursos y agilizar la administración pública.
La Razón






