El Gobierno nacional determinó este miércoles mantener congelado el precio final de la garrafa de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en 22,50 bolivianos. El nuevo decreto busca absorber el encarecimiento logístico y los costos operativos derivados de los recientes ajustes en el precio del diésel.
El Decreto Supremo 5746 “busca mantener congelado el precio final de la garrafa de gas (GLP) para la población, absorbiendo el encarecimiento logístico provocado por los ajustes en el precio del diésel”.
Para este fin, la norma actualiza “los márgenes de ganancia de mayoristas y minoristas, compensando la diferencia a YPFB mediante Notas de Crédito Fiscal (Nocres)” y señala que el Estado “asume una especie de subvención al precio final del GLP”.
Con ello, se evita que estos incrementos sean trasladados al consumidor final y que se mantenga el precio oficial de la garrafa de GLP en Bs 22,50.
En el escenario económico actual, la continuidad de este subsidio funciona además como un amortiguador socioeconómico clave frente a los efectos del DS 5750, relacionado con las tarifas eléctricas, consolidando un escudo de protección integral para los hogares del país.
Para garantizar la efectividad de esta política de protección, las autoridades del sector anunciaron el despliegue inmediato de rigurosos controles destinados a sancionar cualquier intento de especulación o demoras intencionadas en la cadena de distribución del carburante.
Correo del Sur






