El expresidente Tuto Quiroga advirtió que la agenda de reconstrucción económica y reforma institucional de Bolivia sigue pendiente y de manera más urgente. El expresidente lamentó que, tras siete meses de gestión, no se hayan aprobado leyes fundamentales ni se hayan iniciado las reformas estructurales necesarias para salvar al país del “estado de coma” institucional en el que se encuentra.
Quiroga subrayó, por medio de Correo Play, la necesidad de un programa de salvataje, la reforma parcial de la Constitución para atraer inversiones y la modificación de leyes sectoriales en minería e hidrocarburos. Sin embargo, expresó su escepticismo sobre si el gobierno actual tendrá la “fuerza” necesaria para implementar estos cambios polémicos, instalando a las autoridades a no renunciar a gobernar tras la crisis.
Haciendo alusión a la gestión de Luis Arce —a quien se refiere indirectamente por su apodo “tilín”—, Quiroga indicó que uno de sus temores que “saliendo de esto el gobierno se queda ‘tilineando’ durante su gestión”.
Para él, esto significaría un gobierno sin rumbo, que claudica ante las presiones y se limita a sobrevivir sin ejecutar la agenda de cambio que el país exige.
Quiroga también instó a hablar claro sobre temas relacionados a la privatización de “elefantes azules” o empresas estatales deficitarias, como la fábrica Quipus, en lugar de mantener discursos líricos que no solucionan la crisis económica.
Correo del Sur







