El vicepresidente Edmand Lara aprovechó los actos por el 217 aniversario de la Gesta Libertaria de La Paz para advertir que «la historia no perdona a los tibios» y criticó a los funcionarios del Gobierno que, en su criterio, no cumplen los compromisos asumidos con la ciudadanía.
Durante su discurso, Lara recordó el levantamiento del 16 de Julio de 1809 y afirmó que el ejemplo de los protomártires paceños debe guiar el accionar de quienes ejercen funciones públicas.
«No hay peor traición que prometerle a un pueblo una cosa y luego hacer otra. No hay peor traición que usar el voto de la gente para llegar al poder y luego darle la espalda», dijo.
El funcionario aseguró que Bolivia atraviesa un momento complejo y pidió que el poder se ejerza con transparencia y de cara a la población.
«Cuando el poder se aleja del pueblo, cuando se toman decisiones a espaldas de la gente, cuando se incumple la palabra, entonces hay que hablar claro. Yo no estoy aquí para encubrir a nadie, estoy aquí para defender a mi pueblo», afirmó.
En su alocución, Lara ratificó que el ejercicio del poder implica una responsabilidad con la ciudadanía y lanzó una frase que marcó su discurso: «La historia no perdona a los tibios».
«La tea sigue encendida en La Paz y nadie la va a apagar», añadió en su intervención.
Pues, desde el inicio del mandato, existen diferencias públicas entre Lara y el presidente Rodrigo Paz.
En las últimas semanas, el vicepresidente cuestionó la forma en que el Gobierno impulsa su paquete de reformas y pidió que las normas sean socializadas con la población, además de expresar discrepancias sobre otras decisiones del Ejecutivo.
La Razón









