Cerca de las 6.00 de este lunes, un grupo de campesinos reanudó su marcha desde el municipio de Yucumo, Beni, con destino a la ciudad de La Paz, en demanda de la abrogación de la Ley 1720 de reconversión de tierras.
La movilización, que comenzó el pasado 8 de abril en el departamento de Pando, mantiene su avance tras más de diez días de recorrido.
En días anteriores, la columna llegó hasta la localidad de Rurrenabaque, en el departamento del Beni, donde recibió apoyo logístico antes de retomar la caminata.
Representantes de pueblos del sur del Tipnis, entre ellos comunidades yuquis, yuracarés y mojeños trinitarios, se declararon en estado de emergencia. Sus dirigentes señalaron que la normativa no fue consultada con las bases y advirtieron que podría afectar la tenencia de tierras comunitarias.
Además, indicaron que analizan la posibilidad de sumarse a la movilización en los próximos días.
Desde Tarija, la Federación Departamental de Campesinos también expresó su preocupación por la ley. Sus dirigentes afirmaron que la norma no fue socializada de manera adecuada y convocaron a un ampliado para el 25 de abril. En ese encuentro definirán si se integran a la marcha rumbo a La Paz o si impulsan medidas de presión en su región.
Los sectores movilizados coinciden en exigir la anulación de la Ley 1720, al considerar que representa un riesgo para la propiedad colectiva de la tierra.
Entretanto, el Gobierno defiende la ley y prevé seguir insistiendo en instalar mesas de diálogo. Según la administración del presidente Rodrigo Paz, la aplicabilidad de la ley es voluntaria.
La Ley 1720 autoriza al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) convertir la pequeña propiedad privada titulada en mediana propiedad. Su objetivo es otorgar créditos al sector rural para propietarios individuales.
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