Ahoradigital – El presidente Rodrigo Paz utilizó este jueves un símbolo profundamente ligado a la identidad boliviana para lanzar, desde la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), una dura crítica contra el expresidente Evo Morales y el ciclo político del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Durante su primer discurso como presidente ante la ONU, en Nueva York, Paz mostró una hoja de coca y sostuvo que Morales convirtió un elemento tradicional e histórico de la cultura boliviana en un instrumento político que, a su juicio, terminó “traicionando” la construcción y el desarrollo del país.
“Un líder de mi nación vino y sacó una hojita de coca e hizo de una hoja tradicional, una hoja histórica, que es parte de nuestra cultura, una traición para con la construcción y el desarrollo y la visión de progreso de una nación”, afirmó Paz, en una referencia indirecta a Morales.
El mandatario también vinculó ese episodio con la corriente política de la izquierda latinoamericana representada, según su discurso, por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez. Recordó la conocida frase “esto huele a azufre”, pronunciada por Chávez en la ONU en 2006 durante una intervención en la que cuestionó al entonces presidente estadounidense George W. Bush.
Paz afirmó que parte de los problemas que actualmente enfrenta Bolivia son consecuencia de aquel ciclo político y sostuvo que recibió un país en una situación económica crítica.
Según el mandatario, la economía boliviana se contrajo 1,6% en 2025 y la inflación superó el 20%. También afirmó que Bolivia pasó de ser una potencia energética y minera a depender de negociaciones con organismos multilaterales y otros países.
En contraste, defendió su propuesta denominada “capitalismo para todos”, basada —según explicó— en empleo, inversión, producción y acceso a recursos financieros.
“El socialismo y la ideología no dan de comer. Lo que da de comer es el empleo, el desarrollo de nuestras economías y nuestras producciones”, sostuvo.
El presidente también cuestionó la gestión ambiental de los gobiernos del MAS y señaló que hubo autoridades que hablaban de la Pachamama mientras, según su interpretación, se produjo un deterioro ambiental durante las últimas dos décadas.
Más allá de las referencias políticas, Paz utilizó su intervención para presentar a Bolivia como un país que busca reinsertarse en el escenario internacional, atraer inversiones y desarrollar sectores como energía, minería, infraestructura, tecnología y recursos estratégicos.
El discurso ante la ONU marca así una nueva exposición internacional de la narrativa del Gobierno de Paz: responsabilizar al ciclo político anterior por parte de la crisis actual y, al mismo tiempo, presentar su administración como un giro hacia la apertura internacional, la inversión y la recuperación económica.
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