La ilusión volvió a encenderse en todo el país. Tras la reciente victoria de la selección boliviana frente a Surinam en la semifinal del repechaje rumbo al Mundial, usuarios en redes sociales comenzaron a recordar una serie de llamativas coincidencias con la última vez que La Verde logró clasificar a una Copa del Mundo: 1994.
Aquel año quedó grabado en la memoria colectiva no solo por la hazaña deportiva, sino por el contexto que hoy parece repetirse. En 1994, el Mundial se disputó en Estados Unidos, el mismo país que este año vuelve a ser sede del torneo, reavivando la nostalgia y la esperanza de los hinchas.
Las similitudes no terminan ahí. El presidente de Bolivia durante la mayor parte del año 1994 fue Gonzalo Sánchez de Lozada, quien asumió su primer mandato el 6 de agosto de 1993 y gobernó hasta 1997. Sin embargo, Jaime Paz Zamora ocupó el cargo hasta el 6 de agosto de 1994, durante el tiempo en que se disputó el Mundial de ese año. Hoy, nuevamente, Bolivia tiene un presidente con ese apellido: Rodrigo Paz Pereira, lo que muchos consideran una curiosa coincidencia.Pero quizás la coincidencia más emotiva tiene que ver con el fútbol mismo. En el camino hacia aquella histórica clasificación, Bolivia logró una victoria inolvidable frente a Brasil, que llegaba invicto. Esta temporada, nuevamente contra todo pronóstico, La Verde consiguió imponerse al gigante sudamericano en un partido clave que le permitió alcanzar la zona de repechaje.
¿Coincidencia o destino? La pregunta se repite entre los aficionados, que después de 32 años vuelven a compartir un mismo sueño: ver a Bolivia en un Mundial. Más allá de las casualidades, lo cierto es que la fe está intacta y el país entero vuelve a latir al ritmo de su selección.
Fuente: Correo del Sur





