El caso Nadia Beller suma un nuevo y explosivo elemento. Un ciudadano colombiano señalado por la Policía como uno de los presuntos implicados en el atentado apareció desde la clandestinidad en un video y aseguró que la orden no era matar a la abogada, sino darle un “susto”, mientras que el verdadero objetivo habría sido asesinar a otra persona de nacionalidad argentina.
El hombre fue identificado como Aldo Beraney Silva Peña, alias “Juancho”, y sostuvo que participó en parte de la logística del operativo, aunque negó ser el autor material de los disparos contra Beller.
Según su versión, el plan habría contemplado que Beller fuera golpeada o intimidada, pero no asesinada. “El objetivo principal era no matar a esa señora”, afirmó en el video difundido desde la clandestinidad. Agregó que el encargo original habría sido matar a “una persona extranjera”, específicamente un ciudadano argentino.
El supuesto sicario también afirmó que existen personas por encima y por debajo de él dentro de la estructura que habría organizado el ataque. Mencionó a un hombre identificado como “Toño”, al que vinculó con la Gobernación de Cochabamba, y a otro sujeto apodado “Chino”, quien presuntamente habría realizado tareas de seguimiento a Beller.
Además, defendió a dos de los detenidos por el caso, Roger Aguilera y Paula Andrea Vargas, asegurando que no tendrían relación con el atentado. También pidió garantías para entregarse a las autoridades, argumentando que teme por su vida y que quienes supuestamente contrataron el ataque podrían intentar silenciarlo.
La aparición del colombiano introduce nuevas interrogantes en una investigación que ya tiene varias versiones enfrentadas.
Nadia Beller rechazó de inmediato el relato y sostuvo que se trata de un intento de desviar la investigación sobre la presunta responsabilidad intelectual de Fernando Cerimedo. La abogada afirmó que el nuevo discurso busca instalar “una nueva narrativa” para apartar la atención de las acusaciones que ella mantiene contra su expareja.
Por ahora, las declaraciones del supuesto sicario son una versión que deberá ser contrastada con las pruebas y elementos colectados por la Fiscalía. Pero el dato sobre un supuesto segundo objetivo argentino abre una nueva pregunta dentro del caso: ¿quién era la persona que, según este relato, realmente debía ser asesinada?
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